La diputada cartista por Central, Johana Vega, vuelve a estar en el centro de la atención pública tras la celebración de su cumpleaños número 35 en el lujoso salón de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), en Mariano Roque Alonso. El festejo convocó a alrededor de 1.000 invitados, contó con música en vivo, menú a la carta, vajillería personalizada y un show especial del grupo mexicano Azteka, detalles que generaron interrogantes sobre el origen de los recursos utilizados para la fastuosa organización.
A pesar de que en sus redes sociales apenas se difundieron acciones solidarias realizadas ese mismo día, como la entrega de tortas a comedores comunitarios, los asistentes filtraron imágenes y datos que revelan una vida de opulencia que ya viene siendo señalada. Viajes al exterior, accesorios de lujo y prendas de marca forman parte de las publicaciones habituales de Vega, actual pareja del presidente de Petropar, Eddie Jara. Con un salario cercano a los G. 40 millones mensuales en la Cámara de Diputados, la legisladora se destaca más por su estilo de vida que por su desempeño parlamentario.
Según su declaración jurada presentada en 2023, la diputada declaró un patrimonio neto de G. 2.141 millones, incluyendo una vivienda de G. 1.000 millones y una camioneta aún en cuotas. En el rubro de bienes muebles resalta un monto de G. 425 millones, compuesto por joyas valuadas en G. 200 millones, electrodomésticos por G. 100 millones, muebles de oficina por G. 40 millones y obras de arte por G. 5 millones. Esta suma de lujos vuelve a instalar el debate sobre si los ingresos que percibe como legisladora son suficientes para sostener el nivel de vida que muestra públicamente.







