La representante de la Articulación de Ollas Populares, Kimberly Samaniego, denunció la falta de cumplimiento por parte del Ministerio de Desarrollo Social en la implementación de la Ley de Comedores y Centros Comunitarios, aprobada en 2022. Esta ley “nunca se concretó” y los insumos prometidos “no llegan o llegan solo una vez al año”.

Samaniego aseguró que, pese a las dificultades, las ollas siguen funcionando gracias a la autogestión y la solidaridad de los vecinos, garantizando almuerzo y merienda, al menos dos veces semanales, a cientos de familias en situación de vulnerabilidad.

La dirigente expresó su indignación ante la propuesta del propio ministro de Desarrollo Social de eliminar el presupuesto destinado a comedores y centros comunitarios para redirigir esos fondos al programa Hambre Cero. “Nos parece una falta de respeto, porque ese programa está enfocado en las escuelas, pero ¿qué pasa con los niños, adultos mayores y personas con discapacidad que dependen de las ollas populares?”, cuestionó.

Finalmente, hizo un llamado al Gobierno a “dejar de jugar con la necesidad del pueblo” y a cumplir con la ley vigente, garantizando los recursos para los comedores comunitarios. A la ciudadanía, pidió mantener la solidaridad y el apoyo a las ollas populares. “El hambre sigue presente en los territorios, y cada día las familias llegan a pedir un plato de comida”