Ruth Benítez, periodista de Última Hora, denunció que durante la Cumbre Política de Acción Conservadora (CIPAC), realizada por primera vez en Paraguay en el Hotel Sheraton, se registraron incidentes que vulneraron la tarea periodística mientras hablaba el presidente argentino Javier Milei.

Según su testimonio, un guardia de seguridad le exigió de forma violenta dejar de grabar con su celular, mientras que su colega Fiona Aquino, de ABC, fue tomada del brazo y presionada a entregar su teléfono.

Benítez destacó que las restricciones fueron impuestas de manera abrupta, ya que ni siquiera se trataba de una conferencia de prensa con preguntas, sino de la simple grabación en un evento con la presencia de autoridades nacionales, empresarios e invitados. “Lo que menos hubo fue libertad, y paradójicamente esa es la palabra que más utiliza el presidente argentino”, señaló.

El episodio fue calificado como un atentado a la libertad de prensa y una contradicción directa con los principios que los organizadores del encuentro dicen defender. Los periodistas lamentaron que, pese a estar acreditados formalmente, no se les haya permitido registrar lo ocurrido con sus herramientas básicas de trabajo.