Gustavo Lezcano, presidente de Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU), se refirió al comunicado emitido por la organización tras la conferencia de prensa en la que se anunció la sanción a la cadena de minimercados Biggie.

“No entendemos bien el alcance de la suspensión, si se cerró o no, o si solo no pueden vender algunos productos. Nos parece una medida desproporcionada y sin precedentes, además de la exposición, ya que se hizo el anuncio en una conferencia de prensa”, señaló.

La CAPASU indicó que el gobierno debe encontrar formas lo suficientemente trasparentes y firmes, sin poner en riesgo miles de puestos de trabajo. La cadena tiene a su cargo a 5.300 empleados en 31 ciudades de todo el país.

La sanción se da por el hallazgo, en 12 sucursales, de productos vencidos o reetiquetados que, según la Secretaría de Defensa al Consumidor y la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria, podrían poner en riesgo la vida de las personas.