Viernes de la 20ª Semana del Tiempo Durante el Año

San Juan Eudes, Presbítero

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”

Evangelio según San Mateo 22, 34-40

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”. Palabra del Señor.

Meditación

De estos 2 mandamientos dependemos todos. San Juan Eudes (s. XVI) puso las bases de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, y también el debido culto, aunque no fuera en la forma actual que conocemos. En su época se creía que solo la consagración a la caridad divina podría obtener grandes frutos. Que era necesario emplear grandes dones al servicio de la providencia.

En efecto, ciertas habilidades, bondad, prudencia, energía y abnegación de vida, caracterizan el testimonio de este santo. Nació como fruto de una peregrinación de sus padres al Santuario y, con su dedicación, obtuvo la gracia vocacional y el sacerdocio. Los valores evangélicos mencionados y su incansable atención a los pobres le valieron para iniciar Congregaciones y Seminarios. La formación era indispensable para tan nobles y santos objetivos: el amor a Dios y al prójimo, como suprema Ley.

Así, los niños, pobres y humildes “serán los primeros y los primeros, los últimos”: muchas veces anteponemos nuestras grandes necesidades, problemas, y males, mientras que descuidamos a quienes son prioridad a los ojos de Dios.

¡Den gracias al Señor, porque es eterna su misericordia!