Las últimas jornadas de actividades del Santo Padre coincidieron con la Semana Santa, que nuevamente se debió celebrar con restricciones, pero no por eso con menos fe ni devoción.

Felipe Herrera-Espaliat

Tras la Pascua de Resurrección, principal fiesta de la Iglesia, quedó resonando el mensaje del Pontífice que nos anima a todos a vivir en plenitud aquello que profesamos como núcleo de nuestra fe: el amor a Dios y a los hermanos. Esto ha de traducirse en gestos concretos de entrega por los demás, como lo hacen aquellos que luchan por los derechos fundamentales de las personas. Ese fue precisamente el tema que el Papa escogió para su intención de oración durante abril, cuyo video se difundió el martes de Pascua.