Revive en este vídeo la intensa semana de actividades del Santo Padre.

Felipe Herrera-Espaliat

El Santo Padre aprovechó cada instante de estos últimos siete días para anunciar la Buena Nueva. Entre otras delegaciones, en la Sala Clementina recibió jueces del Vaticano, dirigentes de medios de comunicación y agentes tributarios italianos.

Las personas que han ofrecido toda su vida a Dios también estuvieron muy en el corazón de Francisco, sobre todo el martes 2 de febrero, día de la Fiesta de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, fecha en que se celebró la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. El día anterior, al compartir la intención de oración para este mes, el Pontífice había hecho un llamado a rezar especialmente por las religiosas y mujeres consagradas en la Iglesia.

Animado, Francisco vivió sus actividades, recordando el miércoles su devoción personal por san José, a partir de quien reflexionó sobre el misterio cristiano de la comunión de los santos.