El siniestro del supermercado dejó una cifra de 400 muertos y entre 350 y 500 heridos.

La causa del incendio fue por la combustión de grasa y carbonilla acumuladas en una de las chimeneas de la sección del restaurante, que se dio por la falta de limpieza y mantenimiento.

La negligencia y falta de humanidad fueron grandes protagonistas de la tragedia, pues según el relato de las víctimas, en pleno incendio los guardias del lugar habrían cerrado las puertas para evitar que la gente salga sin pagar, provocando así la muerte de muchas personas.