El egipcio Mohamed Salah puede silenciar a quienes le acusan de falta de lealtad con el Liverpool en su momento más complicado desde su llegada a Anfield (2017) y ante los rumores que le sitúan la próxima temporada en el Real Madrid, precisamente el rival de los ‘Reds’ en los cuartos de final de la Liga de Campeones.

El vigente campeón de la Premier League visitará al Real Madrid en el martes (19h00 GMT) en la ida de los cuartos de final del torneo continental, un escaparate idóneo para el astro egipcio de congraciarse de nuevo con los hinchas del Liverpool, a quienes enojó recientemente cuando no descartó jugar en un futuro cercano en un club español.
El hecho de que el delantero egipcio haya concedido dos entrevistas a la prensa deportiva española en los últimos cuatro meses, la segunda hace apenas una semana, no ha hecho más que aumentar las especulaciones sobre una llegada de Salah al equipo blanco en breve.
“Espero jugar aún muchos años. ¿Por qué no? Nadie sabe lo que va a pasar en el futuro, pero quizá un día sí. Pero no depende de mí”, respondió Salah al diario Marca hace unos días al ser preguntado sobre la posibilidad de jugar en un futuro en el fútbol español.
Un flirteo similar al que hizo en diciembre en el otro diario deportivo madrileño, AS: “Pienso que el Real Madrid y el Barcelona son dos clubes top”.
No obstante, hay que ver si los dos gigantes del fútbol español, en dificultades económicas por la pandemia, están dispuestos a una operación de esta envergadura para fichar al jugador africano de 28 años, cuyo contrato actual finaliza en 2023.
Para unos seguidores tan fieles a su escudo y colores como son los del Liverpool, el flirteo de Salah se entiende como una traición y una posición egoísta, mirando más por su bienestar personal que por los intereses del equipo.
Sus críticos apuntan también a sus enfrentamientos con la otra gran estrella ‘red’, el senegalés Sadio Mané, cuando uno no le pasa la pelota al otro o el enfado del egipcio cuando fue sustituido contra el Chelsea en marzo, como señales de que Salah podría estar forzando una salida de Anfield.
Espíritu de revancha
Por supuesto, Salah puede argumentar a su favor que el Liverpool difícilmente hubiese ganado la Liga de Campeones en 2019 o la última Premier League sin sus goles y sus jugadas.

Mohamed Salah abandona lesionado el terreno de juego durante la final de la Liga de Campeones disputada entre el Liverpool y el Real Madrid el 26 mayo de 2018 en Kiev© AFP/Archivos Sergei Supinsky
Incluso esta misma temporada, en la que el Liverpool se cayó demasiado pronto de la pelea por la Premier, Salah suma 26 goles, incluido uno en la victoria sobre el Arsenal, demostrando que sigue siendo una amenaza para cualquier defensa rival.
Con 120 goles en 139 partidos con el Liverpool, contando todas las competiciones, desde que firmó procedente de la Roma en 2017, Salah ya está considerado como uno de los mejores jugadores ‘Reds’ de todos los tiempos.
Pero no es seguro que Salah acabe ocupando un lugar en el corazón de los hinchas del Liverpool como les pasó a otros mitos como Michael Owen o Steve McManaman, que perdieron buena parte del cariño de los hinchas cuando cambiaron Anfield por el Bernabéu.
El duelo de ‘Champions’ ante el Real Madrid, no obstante, es la ocasión idónea para que Salah jure amor eterno al Liverpool, ya que el club inglés y en particular el delantero afrontará la eliminatoria con espíritu de venganza después de lo ocurrido en la final de la ‘Champions’ de 2018.
El Real Madrid derrotó al Liverpool por 3-1 en Kiev y Salah tuvo que abandonar la final entre lágrimas al poco de iniciarse el encuentro después de caer lesionado tras una entrada de Sergio Ramos, que algunos consideraron intencionada.
Salah sufrió una dislocación del hombro que no solo le privó de disfrutar de aquella final, sino que le dejó fuera del Mundial de Rusia-2018.
“Digamos que tengo una especial motivación por ganar esta eliminatoria y pasar a semifinales”, admitió Salah al diario Marca.
Curiosamente, no se verá las caras con Ramos, ya que el capitán del Real Madrid está lesionado, un argumento más para aumentar la moral de los ‘Reds’ tras una mala temporada que sólo puede salvarse con el séptimo título continental.
Si Salah guía al Liverpool a una nueva corona europea, nadie volverá a cuestionar su compromiso con la camiseta ‘Red’.