Los socorristas buscaban este sábado entre el barro y los escombros a supervivientes de los deslizamientos de tierra y las inundaciones que causaron al menos 115 muertos y casi 150.000 evacuados en el oeste de India, golpeado por el monzón. Decenas de personas continúan desaparecidas en los alrededores de Bombay, centro financiero del país y capital del estado de Maharashtra, donde unas 150.000 personas debieron ser evacuadas.
Las precipitaciones también provocaron inundaciones en el estado de Karnataka (suroeste), con un saldo de tres muertos y 9.000 evacuados, indicaron responsables estatales.
En el estado de Maharashtra, más de la mitad de los muertos se concentran en Raigad, al sur de Bombay, donde 47 personas perdieron la vida.
“Las operaciones de socorro continúan”, declaró a la AFP Sagar Pathak, jefe de la gestión de desastres en ese distrito. Al menos 53 personas podrían estar atrapadas bajo el lodo.
Foto de la marina india que muestra las áreas inundadas por las lluvias monzónicas en el suburbio de Raigad, en Maharashtra, el 23 de julio de 2021© INDIAN NAVY/AFP –
Un deslave en el pueblo de Taliye, también al sur de Bombay, arrasó decenas de hogares en cuestión de minutos y dejó solo de pie dos estructuras de cemento, indicaron testigos a la AFP.
“Pasó tan rápido. Se oyó un enorme zumbido y el pueblo colapsó”, dijo Dilip Pandey, que vio el desastre el jueves por la noche.
La Marina y la fuerza aérea intervinieron para ayudar a las miles de personas afectadas por las inundaciones. Pero los deslaves han cortado varias carreteras, sobre todo la que conecta Bombay y Goa, lo que complica las operaciones de rescate.
Los socorristas evacúan por barco a los habitantes de Ambewadi, en el distrito indio de Kolhapur el 23 de julio de 2021© NDRF/AFP –
Más de 24 horas de intensas lluvias ininterrumpidas hicieron desbordar el río Vashishti.
En la localidad de Mahabaleshwar, cayeron unos 60 centímetros de agua en 24 horas –hasta el viernes por la mañana–, según los servicios meteorológicos.
Barrios de la ciudad de Chiplun, a 250 km de Bombay, quedaron anegados el jueves bajo seis metros de agua.
El jefe del gobierno local de Maharashtra, Uddhav Thackeray, afirmó que los servicios de emergencia tenían dificultades para llegar a los barrios aislados de Chiplun debido al estado de las carreteras y de los puentes dañados por las inundaciones.
La Marina movilizó a siete equipos de rescate equipados con botes inflables, chalecos salvavidas y boyas, así como a un helicóptero para transportar a la gente bloqueada por el agua.
El departamento meteorológico indio puso varias regiones del estado en alerta roja e informó de que las lluvias continuarán en los próximos días.
“La gente perdió prácticamente todo”
De su lado, el estado de Goa sufrió las peores inundaciones en medio siglo, declararon las autoridades locales.
“La gente perdió prácticamente todo”, afirmó su ministro de Salud Vishwajit Rane, señalando que más de 1.000 casas sufrieron daños graves.
El servicio meteorológico indio colocó a varias regiones de ese estado en alerta roja, ya que las fuertes lluvias deberían continuar en los próximos días.
Los efectos de las lluvias monzónicas se complicaron por las fuertes mareas y el desbordamiento del agua de varias represas, informó el gobierno de Maharashtra.
Casas destruidas por un deslizamiento de tierra en el pueblo de Taliye, en el distrito indio de Raigad, el 23 de julio de 2021© NDRF/AFP –
Las inundaciones y los deslaves son frecuentes en India durante la temporada del monzón que se prolonga de junio a septiembre y acostumbran a provocar derrumbes de edificios antiguos.
No hace ni una semana que otras 34 personas murieron aplastadas al desplomarse un muro por un deslave.
Las lluvias también causaron inundaciones en un centro de tratamiento de agua, interrumpiendo así la distribución en “la mayoría de los distritos de Bombay”, informaron las autoridades municipales.
El cambio climático intensifica los fenómenos del monzón en India, según un informe del Instituto de Investigación sobre el Impacto Climático de Potsdam (PIK).
Este informe alerta de posibles consecuencias en la alimentación, la agricultura y la economía en un país que alberga la quinta parte de la población mundial.