La Capilla de Santo Antônio en la ciudad de Carangola (Brasil) fue afectada por una inundación que cubrió la totalidad del tabernáculo, sin embargo, las hostias consagradas que estaban dentro fueron encontradas secas e intactas.

El hecho fue compartido en las redes sociales por uno de los vecinos de la capilla, Víctor Marius, y la foto se volvió viral rápidamente.

Marius dijo en su publicación que “el agua alcanzó más de 2 metros de altura y llegó al sagrario donde se guarda el Santísimo Sacramento”.

“Al abrir se vio que las hostias permanecían intactas, mostrando cómo en las mayores adversidades Dios permanece”, agregó.

Indicó que en poco más de un año, Carangola ha sufrido “una nueva inundación, siendo esta de proporciones jamás vistas y en medio de una pandemia que nos hace cada día repensar el sentido de la vida y el cuidado”.

Sin embargo, afirmó que frente a todos estos desastres “está Aquel que no cambia, que no se agita en medio de la tempestad y en quien podemos confiar para mantenernos firmes: Jesús”.

Finalmente, exhortó a no dudar de la capacidad de Dios para “levantarte en este momento difícil”, porque “la fe y la esperanza son cosas” que confortan y dan fuerza.

“Dios honra a los que merecen, a los que claman. Él no cambia, nada puede alcanzarte mientras Él esté de tu lado. ¡Toda la honra y la gloria al Señor Jesucristo!”, concluyó.

Las fuertes lluvias elevaron el nivel del río Carangola el viernes 19 de febrero, inundando el municipio del mismo nombre en la Zona da Mata Mineira. Según Defensa Civil, esta fue la peor inundación registrada en la ciudad. Se informó que unas cinco familias quedaron sin hogar y hay decenas de damnificados.

Con el fin de ayudar a los afectados, la parroquia de Santa Luzia, a la que pertenece la capilla de Santo Antônio, informó que la iglesia matriz ha sido convertida en “punto de apoyo y solidaridad para la comunidad”.

“Estamos recibiendo donaciones de alimentos, objetos de limpieza e higiene personal”, afirmó en una publicación en su página de Facebook.

Además de Carangola, otras ciudades de la región también fueron afectadas por las inundaciones. La Diócesis de Caratinga, que abarca varios de los municipios, expresó sus “oraciones a favor de todos los afectados”.

En nota firmada por el asesor diocesano de comunicación, P. Leonardo Augusto Lucas Pinto, la Diócesis manifestó su solidaridad con las parroquias y destacaron los numerosos esfuerzos para garantizar la asistencia a los damnificados.

“San Juan Bautista, patrono de esta nuestra Iglesia particular, intercede por los que más sufren, para encontrar en la fe en Cristo disposiciones para avanzar, bajo la fuerza de su gracia”, concluyó.
Fuente: aciprensa.com