El sur de Italia sufría esta semana un pico de calor acompañado de incendios, especialmente en Sicilia y Calabria, donde un parque natural inscrito en la lista de la Unesco está amenazado. La península se enfrenta actualmente a su semana más calurosa del verano, con temperaturas que superan los 47 grados en Sicilia, cerca de Siracusa. El Servicio meteorológico nacional espera que el miércoles se rompa el récord de la temperatura más alta jamás registrada en Italia (48,5 grados en 1999 en Sicilia).
El termómetro podría subir a 49-50 grados el miércoles en el sureste de Sicilia y a 39-42 grados en Calabria (la punta de la bota italiana), Puglia (el talón de la bota) y en Campania (región de Nápoles).
En Calabria y Sicilia, los bomberos han realizado 300 intervenciones en las últimas 12 horas, y siete Canadair se han movilizado desde la madrugada, anunciaron los bomberos.
Durante varios días, las llamas alimentadas por el viento y el calor, han asediado a La Madonia, una zona montañosa cercana a Palermo, la capital siciliana, y han destruido cultivos, viviendas y edificios industriales.
El gobernador de Sicilia, Nello Musumeci, pidió que se declare el estado de emergencia nacional en La Madonia.
En Calabria, las llamas amenazan el geoparque de Aspromonte, reconocido por la Unesco, un conjunto de montañas, cordilleras y mesetas de casi 2.000 metros de altura que se alternan con profundos valles que se elevan sobre un fragmento peninsular de la cordillera de los Apeninos, ofreciendo un panorama espectacular del Estrecho de Messina, Etna y las Islas Eolias.
En los próximos días, se espera que el anticiclón responsable de la ola de calor que abruma a Italia, acertadamente llamado Lucifer, se mueva hacia el norte, donde se espera que las temperaturas alcancen los 39-40 grados en Toscana (centro) durante el fin de semana del 15 de agosto y en Lazio (región de Roma).