Este 17 de enero, con la celebración de la Santa Misa se dio apertura oficial a las sesiones de la 121ª Asamblea General del Episcopado Peruano. En su homilía, Monseñor Miguel Cabrejos, invitó a asumir “una fe y una evangelización valiente que supere el miedo a desafiar las lógicas oscuras del poder y por el contrario sea una semilla de justicia y fraternidad en la sociedad”.

Ciudad del Vaticano

“Escuchar el deseo del corazón y seguir la estrella que Dios hace resplandecer sobre nosotros”, fue la invitación de Monseñor Miguel Cabrejos, Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), a los 54 Obispos de las 46 jurisdicciones eclesiásticas del Perú, reunidos en la Eucaristía que dio apertura oficial a las sesiones de la 121ª Asamblea General del Episcopado este 17 de enero en los jardines de la sede del organismo.

Una invitación a caminar hacia Jesús

En su homilía, el Arzobispo de Trujillo y Presidente de Conferencia Episcopal peruana recordó algunas de las reflexiones propuestas por el Papa Francisco en la reciente celebración de la Epifanía del Señor. Tomando como punto de referencia la figura de los Reyes Magos, el también Presidente del CELAM, recordó que la peregrinación de los Reyes hacia Belén es una invitación a caminar hacia Jesús motivados por una pregunta y un signo, pero sobre todo porque “su corazón no estaba entumecido en la madriguera de la apatía, sino que estaba sediento de luz”.

Se trata de un itinerario que nace del deseo, entendido como ese anhelo de mantener vivo el fuego que arde dentro de nosotros y nos impulsa a buscar más allá de lo inmediato, o visible, superando la pereza y dejándose avivar por la búsqueda de nuevos horizontes. Al respecto, aseguró que es posible decir que somos lo que deseamos, porque son los deseos los que ensanchan la mirada e impulsan la vida para ir más allá de las barreras de la rutina.

Dejarse interrogar

¿Nuestras palabras y nuestros ritos provocan en el corazón de la gente el deseo de encaminarse hacia Dios o son “lengua muerta”, que habla sólo de sí misma y a sí misma? fue uno de los interrogantes que planteó Monseñor Cabrejos al admitir su tristeza cuando se hace evidente que una comunidad de creyentes no desea más o no se deja sorprender por Jesús o la alegría desbordante del Evangelio; mucho más cuando un sacerdote ha cerrado la puerta al deseo de Dios o cae en el funcionalismo clerical.

Para el Arzobispo de Trujillo la crisis de la fe, en los creyentes y en la sociedad misma, así como la crisis de la evangelización, tienen una estrecha relación con la desaparición del deseo de Dios, lo que lleva a la tristeza y la indiferencia que finalmente se traduce en comunidades, sacerdotes y Obispos tristes.

La escuela del deseo

Quizá el mayor interrogante es como recobrar ese deseo, por lo que el Presidente del Episcopado peruano aseguró que en el camino de los Reyes Magos hay un itinerario para volver a alimentar el deseo. Actitudes tan sencillas como determinante como el volver a comenzar cada día, en la vida y en la fe, escuchar con atención las preguntas del corazón y de la conciencia; además de considerar y valorar las dudas, esperanzas y deseos de las personas de este tiempo, porque el camino es dejarse interrogar.

Proceso que implica asumir las situaciones con la misma valentía de los Reyes Magos al desafiar a Herodes, situaciones que plantearon la necesidad de una fe y una evangelización valiente que supere el miedo a desafiar las lógicas oscuras del poder y por el contrario sea una semilla de justicia y fraternidad en la sociedad.

Nuevos senderos

Finalmente, resaltó la importancia de caminar juntos en la escucha, para que Espíritu sugiera nuevos caminos, anunciando el Evangelio en la misma proporción al corazón de los indiferentes, alejados o aquellos que por distintas causas han perdido la esperanza. «No le demos a la apatía y a la resignación el poder de clavarnos en la tristeza de una vida mediocre», precisó porque, es necesario levantar la mirada, escuchar el deseo del corazón y seguir la estrella que Dios hace resplandecer sobre nosotros, como en su momento lo hicieron los Reyes Magos.

Una Asamblea electiva

Los Obispos de la Conferencia Episcopal peruana estarán reunidos hasta el próximo 21 de enero y uno de los principales objetivos de la 121 ª Asamblea General del Episcopado es la elección de las principales autoridades del organismo colegiado representadas en el presidente, los dos vicepresidentes y los presidentes de las 14 comisiones episcopales que asumirán estos servicios pastorales para el trienio comprendido entre el 2022 y el 2025.