El Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, cardenal Marc Oullet, participó el 25 de noviembre en los trabajos de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe que se está celebrando en Ciudad de México. En su discurso profundizó sobre el sentido del sueño propuesto por el Papa Francisco, de una Iglesia sinodal, que está delineado por tres dimensiones o claves fundamentales: la participación, la comunión y la misión.

Ciudad del Vaticano

En el marco de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe que se está celebrando en Ciudad de México, el cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, participó en la jornada de trabajos del 25 de noviembre.

«¿Cuál es el sueño de una Iglesia sinodal? ¿Una nueva moda? ¿Una estrategia de comunicación? ¿Una ideología disfrazada de programa pastoral? ¿Un método para la conversión misionera de la Iglesia?» Con esta serie de preguntas, el purpurado inició su alocución explicando que más allá de las cuestiones y dudas que puedan surgir sobre el sentido del sueño del Papa Francisco de una Iglesia sinodal, la realidad es muy simple:

El Papa -afirmó el cardenal- cree en el Espíritu Santo y quiere que aprendamos a escucharlo mejor en todos los niveles de la Iglesia, desde el último barrio de las grandes metrópolis de América Latina hasta la cumbre del colegio de los pastores, pasando por las parroquias, las universidades, las asociaciones, los campesinos, los movimientos populares, culturales y sociales, etc.

Renovar nuestros corazones desde la fe

Para Oullet el punto central está en escuchar lo que el Espíritu Santo está diciendo a todos y cada uno con atención, «sin precipitación, sin ideas preconcebidas o prejuicios, sin inducir en el momento de la consulta lo que quisiéramos promover como modelo de Iglesia».

En este sentido, el Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina destacó que el Papa, espera que, desde la experiencia de la fe, «todos podamos contribuir a renovar nuestros corazones, nuestra pastoral y nuestras estructuras para que la Iglesia cada día viva más conforme al estilo de Jesús».

Tres dimensiones de una Iglesia sinodal

Asimismo, el purpurado hizo hincapié en las tres dimensiones de una Iglesia sinodal que el Papa Francisco delineó para orientarnos en la escucha del Espíritu Santo y que son la participación, la comunión y la misión:

“La participación supone despertar la fe, para que nos pongamos todos y todas en camino, que vayamos hacia Jesús, que encontremos a María junto a su Cruz, que nos congreguemos en el Cenáculo para comulgar a su cuerpo y su sangre, que salgamos a la calle para dar testimonio de su resurrección y para proclamar las maravillas de su Espíritu de Vida nueva y eterna, Vida de resucitado participada y celebrada en nuestro bautismo”

La Iglesia sinodal en América Latina será mariana o no será

Antes de concluir, el cardenal Oullet quiso felicitar al CELAM por el esfuerzo desplegado en la organización tan compleja y creativa de esat Asamblea en tiempos de pandemia, en la cual la figura de la Virgen María desempeña un papel fundamental, más allá de la devoción popular, ya que -puntualizó el purpurado- «la Iglesia sinodal en América Latina será mariana o no será»:

“Esto no lo digo por mera devoción, lo digo por los hechos que imponen pensar el futuro de América Latina a la luz del camino mariano de nuestras iglesias a lo largo de los siglos. La experiencia de San Juan Diego al encontrarse con la Virgen de Guadalupe, al llevar una buena noticia al obispo Zumárraga, y en el fondo, al estar disponible para construir comunión y reconciliación; nos educa en la verdadera sinodalidad que puede renovar a la Iglesia”