Gran movilización de fieles en Paraguay para recibir las reliquias de María Felicia de Jesús Sacramentado, llamada «Chiquitunga», la primera paraguaya, cuyas reliquias llegaron al aeropuerto internacional de Asunción el martes 21 de septiembre en dos urnas

Vatican News

Tal como informa la agencia Fides, fue una gran movilización, quizás la mayor desde que Paraguay vivió la pandemia, la que realizaron los fieles católicos para recibir las reliquias de María Felicia de Jesús Sacramentado, llamada «Chiquitunga». Se trata de la primera paraguaya, cuyas reliquias llegaron al aeropuerto internacional de Asunción el martes 21 de septiembre en dos urnas.

Reliquias procedentes de Roma

Las reliquias, hace tres años, habían sido enviadas a Roma para un proceso de conservación.

Tras la misa celebrada en el aparcamiento del aeropuerto, ante la presencia de los fieles y las autoridades, las urnas fueron trasladadas al monasterio de las Carmelitas Descalzas, orden a la que pertenecía la beata, fallecida en 1959 a los 34 años.

Se destaca la gran presencia de fieles a pesar de la hora de llegada del avión procedente de Roma, alrededor de las 5 de la mañana, hora local, que fue retransmitida por la mayoría de emisoras de radio y televisión del país.

Según la nota enviada a la agencia Fides, la misa fue presidida, frente al aeropuerto, por el presidente de la Conferencia Episcopal de Paraguay, monseñor Adalberto Martínez Flores, obispo de la diócesis de Villarrica del Espíritu Santo, en la que también participó el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela.

Intercesión de «Chiquitunga»

De igual forma estuvieron presentes los familiares de la religiosa carmelita, muchos de los cuales portaban ramos de flores, retratos de la beata y banderas de Paraguay.

“Chiquitunga fue escogida especialmente por Dios a través de varios ministerios para su perfección en la santidad: fue apóstol, catequista, maestra, evangelizadora y servidora incansable, tanto en la acción como en la oración”

Así se expresó en su homilía monseñor Martínez, obispo de Villarrica, localidad natal de la beata. El obispo pidió la intercesión de «Chiquitunga» para obtener la liberación de las tres personas secuestradas en el norte del país por la guerrilla y de las que no se sabe nada, incluido el expresidente del país Óscar Denis.

Saludo del Papa

El Papa Francisco, en una carta a monseñor Valenzuela, enviada a través del Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de Su Santidad, dirigió un saludo a los católicos paraguayos con motivo del regreso de las reliquias.

Tras la misa, las urnas fueron colocadas en el coche de los bomberos, que las trasladó al monasterio carmelita escoltadas por motociclistas de la Policía Estatal y una caravana de fieles. Luego de media hora las reliquias llegaron a su destino, a unos 14 kilómetros del aeropuerto, donde fueron recibidas con aplausos y música de la banda del ejército. Las urnas se colocaron en la capilla preparada, junto con un retrato de la beata, luego se interpretó el himno nacional paraguayo.

Beatificada el 23 de junio de 2018 en Asunción

El proceso de beatificación y canonización de la beata comenzó en 1997. En marzo de 2010, el Papa Benedicto XVI la declaró venerable. En 2018 la Congregación para las Causas de los Santos aprobó un milagro operado por la intercesión de “Chiquitunga” y en marzo de ese año el Papa Francisco autorizó la beatificación, que se celebró el 23 de junio de 2018 en Asunción.