El Fiscal Carlos Maldonado, a cargo de las investigaciones de la Juliette la niña desaparecida hace cinco meses, dijo que la primera versión de que la niña se extravió cuando estaba jugando con unas cabritas, hoy resulta poco sostenible. Tanto por la zona y las particularidades propias de la niña.

De acuerdo con los vecinos y testigos de la zona, no se observó ninguna persona extraña al entorno familiar de la niña en esa mañana del 15 de abril. La única persona que tuvo los medios de salir fue el padrastro, el Sr. Oberuber.

La línea troncal de la investigación sigue siendo la búsqueda de la niña. Hace un fin de semana atrás, recibimos la información de que la niña fue vista hacia la ciudad de Piribebuy. Se dio una respuesta rápida pero no se trataba de la niña que buscábamos.

Además de la investigación por la búsqueda, se están realizando las diligencias sobre las imputaciones formuladas por violación al deber del cuidado, abandono y pornografía infantil. Lastimosamente luego de unos días de haberse presentado la denuncia, la madre y el padrastro se llamaron a silencio. No conversan ni con el Ministerio Público ni con la Policía Nacional.

La Sra. Lilian María Zapata, madre de la niña desaparecida, no accedió a realizarse la entrevistada psiquiatra consentida en el Poder Judicial. Tampoco quiso someterse a estudios psicológicos.

El ministerio público no tiene ningún elemento físico para sostener que Juliette no esté con vida. No hay evidencias que nos haga pensar diferente. Dentro de la investigación no se puede descartar absolutamente nada. Se han levantado evidencias en los distintos allanamientos que realizamos, entre ellas sangre humana que está en laboratorio forense para estudio de ADN, para ello se quitaran las muestras a los detenidos durante la jornada.