El francés Kenny Elissonde se convirtió en el nuevo maillot rojo de la Vuelta a España después de la caída del líder, el estonio Rein Taaramäe, al final de una quinta etapa ganada al esprint por el belga Jasper Philipsen, este miércoles en Albacete. La calma en el pelotón era tan plana como el perfil de la 5ª etapa de la Vuelta entre Tarancón y Albacete, hasta que se produjo una enorme caída a 12 kilómetros de meta, que implicó a un centenar de corredores.
El líder de la general, Taaramäe (Intermarché), fue una de las principales víctimas: tras caerse, volvió a la carrera a más de un minuto y medio del pelotón, aislado mientras se preparaba el esprint final.
“Dos días con el maillot rojo, eso fue bueno para mí. Fue agradable experimentar eso y no estoy tan triste por perderlo. Lo habría perdido mañana o pasado, así que no es gran cosa”, declaró el estonio.
Era una distancia demasiado importante como para cerrarla, lo que puso en bandeja el maillot rojo de líder a Elissonde (Trek), quien desde la tercera etapa marchaba en el 2º puesto, a 25 segundos del estonio.
El francés conoce bien la Vuelta a España, donde logró el triunfo más prestigioso de su carrera, en la cima del mítico Angliru en 2013.
“Es increíble llevar este maillot”, celebró el pequeño escalador tras la etapa. “He hecho el Tour de Francia y los Juegos Olímpicos. El equipo me preguntó si podía hacer también la Vuelta. Esa es la belleza del ciclismo”.
Aunque pocos favoritos estuvieron involucrados en la caída, el galo Romain Bardet, líder del equipo DSM, fue uno de los principales afectados, terminando a más de 12 minutos del ganador del día, Philipsen (Alpecin).
2ª para Philipsen
El belga consiguió en la meta de Albacete su segundo triunfo en esta Vuelta después del logrado en Burgos, de nuevo por delante de otro esprínter en buena forma en esta ronda española, el neerlandés Fabio Jakobsen (Deceuninck-Quick Step), vencedor el martes en Molina de Aragón.
Con una llegada prevista en un terreno habitualmente ventoso en Castilla-La Mancha, los ciclistas esperaban que la carrera se animara con eventuales abanicos.
El viento sopló, pero de una manera poco propicia a grandes alardes, lo que dejó tranquilos a los equipos de los esprínters, que pudieron gestionar la etapa.
Hubo tres ciclistas que sin embargo intentaron su oportunidad desde el primer momento, los españoles Oier Lazkano (Caja Rural), Pelayo Sánchez (Burgos BH) y Xabier Mikel Azparren (Euskaltel Euskadi).
Lazkano consiguió soltar a Sánchez a 35 km de meta y posteriormente a Azparren a 22, pero el pelotón lo atrapó a una quincena de kilómetros para el final.
Elissonde defenderá su liderato el jueves en la 6ª etapa, que se adentra en la Comunidad Valenciana y constará de 158,3 kilómetros entre Requena y el Alto de la Montaña de Cullera.
Aunque no hay grandes dificultades a lo largo del día, la llegada se sitúa junto al mar, en lo alto de una subida exigente de tercera categoría (1,9 km al 9,4% de pendiente media).