La voluntad de crecer en la fraternidad y la escucha de todos los cristianos presentes en Tierra Santa se expresa en la carta que los ordinarios católicos de la región dirigieron a los responsables de las demás Iglesias en el marco del proceso sinodal. El Patriarca de Jerusalén de los latinos, Pierbattista Pizzaballa, que firma el texto, subraya la intención misionera común de este viaje.

Vatican News

En el camino sinodal que acaba de comenzar, la Iglesia católica de Tierra Santa está «a la escucha» de la sabiduría y la experiencia de las demás Iglesias presentes en la tierra de Jesús y, para ello, anima a sus propios sacerdotes a ponerse en contacto con los de todas las comunidades cristianas y sus pastores que trabajan en las zonas vecinas. La invitación está contenida en la carta que los Ordinarios católicos dirigieron a los responsables de las demás Iglesias cristianas de Tierra Santa con la intención explícita de informar y, eventualmente, implicar a los hermanos de las demás comunidades eclesiales locales en el complejo proceso sinodal que se ha iniciado también en esta región.

Escucharse mutuamente para crecer en comunión

En el documento, firmado por el presidente, el Patriarca de Jerusalén de los Latinos, Pierbattista Pizzaballa, los prelados subrayan la intención misionera de este camino común, que prevé «escucharse mutuamente para crecer en la comunión, reforzar la participación de todos y comprometerse con mayor entusiasmo en la misión de la Iglesia». Caminando juntos comprendemos una vez más que no caminamos solos». En palabras de Pizzaballa, la conciencia de que «todos juntos, como discípulos de Cristo en esta Tierra, que es su casa, estamos llamados a ser sus testigos». Se reitera entonces que el mayor deseo de Jesús es «que seamos uno».  De nuevo, la invitación a «escuchar antes que hablar».

Escuchar para renovar la Iglesia probada por la pandemia

Es al Espíritu Santo al que debemos prestar oído, el Espíritu que nos llega a través de las Escrituras y en el encuentro con el prójimo. Sólo así se podrá alcanzar el objetivo de «renovar la Iglesia en un momento en el que estamos llamados a afrontar tantas crisis en todos los ámbitos», entre ellas la relacionada con la persistencia de la pandemia «que ha tenido sus trágicos efectos en la vida de la Iglesia», dijeron los ordinarios católicos. De ahí la exhortación a renovar las energías y a comprometerse «de nuevo en la fe y creer que el caminar con Cristo nos conduce hacia un horizonte de esperanza».

Elaboración de un informe «ecuménico» sobre el estado de la Iglesia

En la fase local del camino sinodal, que durará hasta el próximo mes de septiembre, las parroquias, instituciones, congregaciones y movimientos católicos de Tierra Santa podrán elaborar un informe exhaustivo sobre el estado de la Iglesia -señalan los ordinarios- aprovechando «la sabiduría y la experiencia» de las demás Iglesias y comunidades cristianas. Esto está en consonancia con el pensamiento del Papa Francisco que, se recuerda, ha subrayado en repetidas ocasiones que los católicos tienen mucho que aprender de los ortodoxos en el ejercicio de la sinodalidad. La carta contiene también la oración de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos y del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos con motivo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: «Padre celestial, así como los Magos viajaron a Belén guiados por la estrella, así, con tu luz celestial, guía a la Iglesia católica para que camine junto a todos los cristianos durante este período sinodal».