A través de una declaración escrita la Conferencia Episcopal de Estados Unidos reflexiona sobre la dimensión moral de la actual crisis ecológica y pide al Congreso del país y a la sociedad, cultivar una «conciencia ecológica» sólida que nos permita «ver con claridad, juzgar correctamente y actuar éticamente» cuando se trata del cuidado de «nuestra casa común».

Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano

En el marco de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebra el 1 de septiembre, la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos ha publicado una declaración titulada «Hacia una conciencia ecológica»; firmada por el Arzobispo Paul S. Coakley, presidente del Comité de Justicia Doméstica y Desarrollo Humano del Episcopado estadounidense y el obispo David J. Malloy, presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional.

En el documento, los prelados destacan que ya el Papa San Juan Pablo II había advertido (en su mensaje con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz de 1990) sobre una «profunda crisis moral», de la cual deriva, entre otros aspectos, la destrucción del medio ambiente.

Dimensiones morales de la ecología

Veinticinco años más tarde, el Papa Francisco desarrolló, aún más, las importantes dimensiones morales de la ecología y su interrelación con otras preocupaciones humanas y espirituales en su encíclica Laudato si’.

En este contexto, los obispos de Estados Unidos hacen hincapié en que la dimensión moral de la crisis ecológica «exige que cada uno de nosotros cultive una conciencia ecológica», que nos permita «ver con claridad, juzgar correctamente y actuar éticamente» cuando se trata del cuidado de «nuestra casa común».

Además los mitrados argumentan que los problemas medioambientales pueden ser difíciles de entender porque implican «interacciones científicas y técnicas muy complejas entre los fenómenos naturales, los comportamientos de los animales y los ecosistemas y las acciones humanas».

Enfrentar los problemas medioambientales

Hablamos de unas dificultades -se lee en la declaración- que podrían verse agravadas por la complejidad de la comunicación y la globalización en el mundo moderno.

Para poder hacer frente a esta situación, que concierne a todos, los obispos subrayan que es fundamental consolidar «una conciencia madura, misericordiosa y responsable que incluya, de manera central y no periférica, la capacidad de valorar y abordar los problemas medioambientales».

Retos de nuestra sociedad actual

Asimismo, el mensaje de los prelados menciona algunos de los numerosos retos a los que se enfrenta la sociedad actual: la pandemia y el trabajo en el mundo post-Covid, el cuidado que se debe garantizar a todos, la defensa de la vida, la aportación de la inteligencia artificial, la protección de la creación, la amenaza antidemocrática y la urgencia de la educación.

Pero estos desafíos también nos piden -añaden los obispos- construir una razón sólida que pueda integrar conocimientos e información de diferentes disciplinas seculares, ya que «en la fidelidad a la conciencia, los cristianos se unen al resto de los hombres en la búsqueda de la verdad», y de la auténtica solución a los numerosos problemas que surgen en la vida de los individuos a partir de las relaciones sociales:

“Es un error pensar que la fe sola es suficiente para la vida cristiana, especialmente cuando abordamos problemas morales complejos que requieren, tanto la fe como la razón”

Somos administradores de la creación

Y en relación a la celebración de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el Episcopado estadounidense recuerda que como católicos, creemos que el fin del mundo, el verdadero Apocalipsis, pertenece solo a Dios, y no es de nuestra propia actuación: El cielo y la tierra pasarán… de ese día y de esa hora nadie sabe, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre». (Mateo 24:35-36).

“En este sentido, la fe en Dios y en su misericordia nos da esperanza ante la adversidad, y nuestra esperanza no nos lleva a la complacencia, sino a la acción y a la oración. Poniendo nuestra confianza en Dios y reconociendo que Él nos ha confiado como administradores de la creación, rezamos hoy por todos los científicos del clima, los expertos en tecnología y política”

Llamamiento al Congreso: apostar por políticas climáticas

Finalmente, y en sintonía con el Papa Francisco, los obispos de Estados Unidos renuevan su llamamiento al Congreso de este país, «para que trabaje en colaboración y con valentía en la gestión de los problemas medioambientales, apoyando la inversión en infraestructuras, y apostando por políticas climáticas ambiciosas en las próximas negociaciones de reconciliación dirigidas a estimular el ingenio y el desarrollo económico nacional e internacional».