La Iglesia en Argentina se une al dolor de las familias por el fallecimiento de jóvenes a causa del consumo de cocaína adulterada, y advierten del daño que hace la droga a la sociedad.

Vatican News

En los últimos días, algunas familias en Argentina viven la tristeza de la muerte de seres queridos intoxicados por cocaína adulterada. “No estás solo, lloremos juntos: la droga mata”, dice el mensaje de los Obispos de la Región Pastoral de Buenos Aires unidos al dolor de estas personas.     

“Estamos profundamente conmovidos con las muertes de jóvenes y adultos como consecuencia del consumo de estupefacientes, lloramos juntos con sus familiares y amigos por tanto dolor e impotencia, acompañamos tantas luchas con nuestra oración y cercanía”, dice el comunicado de este 4 de febrero.

El consumo de esta sustancia adictiva ha causado la muerte de 24 personas, y más de 100 personas intoxicadas, por lo cual las autoridades decretaron “Alerta Epidemiológica”, e iniciaron las respectivas averiguaciones.  

Lloremos juntos… ¡Y salgamos juntos de la droga!

“Sí, la droga mata”, reiteran los Obispos. Y piden “no pasar por alto esta tragedia y tantas otras que transcurren todos los días. Hay que hacer memoria y aprender juntos a convivir con este dolor, allí donde hay heridas, que no van a cerrar nunca”.

Manifiestan los Prelados argentinos que “la adicción: ¡Es un grito! Clama con angustia, clama pidiendo ayuda, la drogodependencia se ha ido extendiendo, profundizando y complejizando”. Y solicitan cuanto antes una “Ley de Emergencia en Adicciones”.

Los Obispos piden no ser indiferentes y que se escuche las necesidades urgentes de la sociedad, y alertan antes esta tragedia que “la despenalización del consumo, la legalización de las sustancias, solo traerá más consumo y marginalidad. Seguramente se instalará en la sociedad que las drogas legales no hacen daño: las drogas matan siempre”, advierten.

“Por todo esto hacemos nuevamente un llamado a toda la sociedad para trabajar juntos fuertemente en la prevención de las adicciones. Necesitamos ser una comunidad que asuma el dolor y sane las heridas de los otros.”

Para ello los Obispos en la Región Pastoral de Buenos Aires proponen “el método de las 3 C”: abriendo más espacios de Capillas, Clubes y Colegios, dándole lugar al que no lo tiene, apoyando la Obra de los Hogares de Cristo”.

Hacen también un llamado a las autoridades del Estado Nacional, “que se ocupen de ir detrás de los mecanismos de corrupción en todos sus niveles, que alimentan este circuito del narcotráfico, que destruyen tantos barrios, comunidades, familias, hermanos”.

Finalmente, los Obispos invitaron a rezar por los fallecidos, sus familiares, y quienes todavía se encuentran en grave estado de salud. “Confiemos en que la Virgen María, desde Luján nos cuida a todos”.