Desde la diócesis de Matagalpa se confirmó que en la madrugada de este viernes 19 de agosto la policía orteguista allanó la curia donde permanecía monseñor Rolando Álvarez junto a cinco sacerdotes y tres laicos.

La diócesis de Matagalpa informó a través de un breve mensaje en redes sociales lo siguiente: «En estos momentos la Policía Nacional ha ingresado a la Curia Episcopal de nuestra diócesis».

Pablo Cesio – Aleteia – Publicado 19/08/2022

Medios como La Prensa de Nicaragua publicaron que «extraoficialmente» se conoció que tanto Álvarez como los ocho colaboradores con los que permanecía en la curia episcopal «fueron sacados por agentes sin conocerse hasta el momento sobre su paradero».

Sin embargo, otros medios como El Confidencial dan cuenta que la policía mantiene retenido en la sede de la curia episcopal, que permanece ocupada, a Óscar Escoto, párroco de la iglesia Santa María de Guadalupe.

También que fuentes religiosas confirmaron que Álvarez fue llevado en un vehículo, separado del resto en medio de un operativo liderado por el jefe policial de Matagalpa, Sergio Gutiérrez, además del comisionado general Ramón Avellán, subdirector de la policía.

16 días retenido

Este 19 de agosto se cumplían 16 días de encierro de Álvarez junto a sus colaboradores en la sede de la curia episcopal, situación que había comenzado el pasado 4 de agosto luego de unas de las imágenes más impactantes de los últimos tiempos cuando se vio al obispo enfrentarse a la policía orteguista con el santísimo en manos.

Durante el tiempo en la curia episcopal, tanto Álvarez como los suyos se dedicaron a la oración y hasta a la celebración de la misa transmitida a través de las redes sociales. Su primera aparición tras ser retenido fue el 11 de agosto, momento en el que reflexionó sobre el perdón y la esperanza durante la homilía.

Álvarez también apareció durante la misa por la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, mientras que la última vez que se lo vio fue este 18 de agosto, también con trasmisiones de la misa y el rosario, junto a sus colaboradores.

Su último mensaje en redes sociales, antes de que se anunciara que había sido llevado por la policía orteguista, fue el siguiente: «Preocupémonos por llevar el traje de fiesta en el Reino de Dios».

Lo sucedido con Álvarez, caso cuyo desenlace aún está en desarrollo, forma parte de la larga lista de acciones del régimen de Daniel Ortega contra la Iglesia de Nicaragua que se han dado de manera especial desde 2018, pero que se han acentuado en las últimas semanas a través del asedio a sacerdotes, entre ellos Uriel Vallejosy Óscar Benavidez (piden 90 días de prisión para investigarlo).

Pero también lo sucedido antes con la expulsión de las Misioneras de la Caridad y el cierre de varias emisoras católicas. Lo propio con otra de las imágenes que han generado consternación: fieles comulgando detrás de una reja luego de que la policía les impidiera el ingreso al templo.