La Dra. Nancy Garay señaló que la menor se encuentra con una enfermedad denominada miocardiopatía que se encuentra en su fase terminal y por ende la etapa más crítica. Agregó que, por las características, la niña necesita un donante de su mismo tamaño físico.

En otro momento lamentó que Nahiara sea víctima de la falta de información, porque aparecieron dos donantes potenciales, pero por la falta de autorización de los padres no se pudo acceder a la donación.

Criticó la Ley Anita por el hecho de que no cubre al sector más vulnerable y para aquella campaña se había utilizado el rostro de una niña. “No consideraron a los menores de 18 para las donaciones de órganos”.

Añadió que cuentan con un corazón artificial pero no con insumos necesarios. “Ya hicimos el pedido para la adquisición de los insumos y falta que el Ministerio de Salud ponga en marcha los mecanismos necesarios”. La única esperanza para Nahiara ahora es el corazón artificial.

Dra. Nancy Garay