El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Yair Lapid, llegó el jueves a Baréin para inaugurar la embajada de su país en Manama, un año después de la normalización de las relaciones bilaterales. Es la primera visita de un responsable de Relaciones Exteriores israelí a este Estado del Golfo, que también se traducirá en la firma de varios acuerdos de cooperación.
Además, este jueves se realizó el primer vuelo comercial entre la capital bareiní y Tel Aviv.
Los miembros de la tripulación ondearon las banderas de Baréin e Israel desde las ventanillas de la cabina del avión cuando el aparato aterrizó en el aeropuerto israelí de Ben Gurion.
“Estoy muy orgulloso de representar a Israel en la primera visita oficial e histórica al reino (de Baréin)”, tuiteó Lapid en árabe y hebreo tras llegar al aeropuerto de Manama. Lapid se reunió más tarde con su homólogo bareiní, Abdullatif al-Zayani.
“Hablamos de la cooperación entre nuestros países y de convertir la paz oficial entre nosotros en una amistad activa, económica, de seguridad, política y cívica”, tuiteó.
Varios manifestantes quemaron neumáticos en la ciudad para protestar por la visita de Lapid. Una parte importante de la sociedad bareiní se opone al restablecimiento de relaciones con Israel y apoya la causa palestina.
“Provocación”
La etiqueta o ‘hashtag’ “Baréin contra el sionismo” se ha tornado popular en las redes sociales.
El ministro bareiní Abdulatif al Zayani (en primer término) recibe al israelí Yair Lapid a su llegada al aerpuerto internacional de Baréin, el 30 de septiembre de 2021 en Manama© AFP Mazen Mahdi
Los bareiníes se niegan a que “su tierra sea profanada por gánsteres sionistas”, tuiteó Ibrahim Sharif, activista de derechos humanos.
El partido chiita de la oposición Al Wefaq considera la visita como una “provocación contra el pueblo bareiní que se preocupa por la causa palestina”.
La carretera que conduce al aeropuerto fue puesta bajo alta seguridad y no se izó ninguna bandera israelí para la ocasión.
El 15 de septiembre de 2020 este Estado del Golfo firmó, al mismo tiempo que Emiratos Árabes Unidos, un acuerdo de normalización con Israel. Los dos países se convirtieron en los primeros Estados árabes en reconocer a Israel, tras Egipto, en 1979 y Jordania, en 1994.
Los palestinos denunciaron “una puñalada por la espalda” y acusaron a Emiratos y a Baréin de traicionar “el consenso árabe”, que desde hace décadas supedita cualquier acuerdo con Israel a un acuerdo de paz previo con los palestinos.
La administración estadounidense de Donald Trump promovió los llamados Acuerdos de Abraham, a cambio de diversas concesiones económicas o políticas a los países árabes en cuestión.
Esta campaña diplomática también condujo a acuerdos similares con Marruecos y Sudán.
El 29 de junio, Lapid inauguró en Emiratos la primera embajada israelí en el Golfo en una visita oficial sin precedentes. Y fue a Marruecos el 11 de agosto para firmar acuerdos de cooperación.
Cercana a Emiratos y Baréin, Arabia Saudita, primera potencia económica del mundo árabe, se niega a normalizar sus vínculos con Israel e insiste en la necesidad de resolver primero la situación de los palestinos.
Riad había desmentido las informaciones aparecidas en la prensa israelí sobre un encuentro entre el ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el príncipe heredero saudita Mohamed bin Salmán.