Una plegaria a la Virgen para que «toque los corazones» de modo que se acoja «con amor especial al descartado, al más frágil, inocente y vulnerable”. El responsable de Dimensión Episcopal de Vida, Monseñor Jesús José Herrera Quiñones publicó un comunicado, en comunión con los obispos del país, ante el análisis en la suprema corte de justicia de la nación de asuntos relacionados con el derecho humano a la vida, el aborto y la objeción de conciencia.

“El ser humano, hijo de un padre y una madre, cuya vida inicia en el momento de la concepción, debe ser reconocido en su dignidad en todas las etapas de su vida, y merece la misma protección de la ley ante acciones que pudieran atentar contra su integridad”: lo subraya, con humildad y claridad, “en este momento de dificultad, zozobra, ambigüedad e incertidumbre nacional en relación a la cultura de la vida”  la Dimensión Episcopal de Vida, en el comunicado firmado por Monseñor Jesús José Herrera Quiñones en comunión con los obispos del país, ante el análisis, iniciado en el día de ayer en la suprema corte de justicia de la nación, de asuntos relacionados con el derecho humano a la vida, el aborto y la objeción de conciencia. 

No se puede obligar a alguien a actuar contra su conciencia

Más precisamente, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación tenía en agenda la discusión de asuntos relacionados con el reconocimiento del derecho humano a la vida en la constitución de Sinaloa, con la pena por el delito de aborto en el estado de Coahuila y con el derecho humano a la objeción de conciencia en la Ley General de Salud. Hoy se discutirá este último. Sobre ello Monseñor Herrera Quiñones recuerda que “la conciencia es el sagrario íntimo del ser humano (cf. GS, 16) y no puede forzarse a alguien a actuar en contra de los dictados de su conciencia”.

El individualismo lleva a no fijar la mirada en el otro

Además, el episcopado mexicano exhorta a recordar “que la dignidad humana y los derechos fundamentales no son una cuestión de votación, sino de reconocimiento y respeto”.

[ Estamos en una época de cambio y experimentamos una crisis en torno a muchas situaciones de la vida humana. Vemos una pérdida en el sentido de Dios que termina en una pérdida del sentido del propio hombre; el individualismo que lleva a no fijar la mirada en el otro, sobre todo el que sufre o es más vulnerable llegando incluso a descartarlo; el relativismo moral y ético que abre las puertas a graves atentados contra la vida y la dignidad humana. ]

“Somos conscientes – continúa el mensaje – que «nuestro querido pueblo sufre los embates, cada vez más constantes, de la cultura de la muerte y se enfrenta a una serie de desafíos que, como Pastores, estamos llamados a iluminar y dar, así, razón de nuestra esperanza” (1 Pe. 2,15)” (Declaración conjunta de los Obispos de México sobre el don de la vida y la dignidad de la persona humana).

Protección de la madre y del hijo, sin discriminación por grado de desarrollo



Los obispos manifestaron su confianza en que la pauta que habría guiado la resolución de los ministros de la Suprema Corte fuese “la de la justicia que da a cada quien lo suyo”, y en este caso, otorgase “la protección equivalente a la madre y al hijo no nacido, sin discriminación por su grado de desarrollo” – ayer ocho ministros se pronunciaron a favor de declarar inconstitucional la criminalización del aborto en la entidad -. Del mismo modo, episcopado espera que “sea reconocido el derecho fundamental a la objeción de conciencia del personal de salud para no verse obligado a participar en un acto que atente contra sus convicciones personalísimas o contra su fe”. 

Amor especial al descartado, al frágil, al inocente y vulnerable

A Santa María de Guadalupe, Madre de la patria mexicana y custodia de la vida, se eleva la plegaria para que “vele por todos los mexicanos en todo momento y lugar, en especial por los que están sufriendo los embates de esta pandemia, y que toque los corazones» para que se acoja con amor especial «al descartado, al más frágil, inocente y vulnerable”. 


07 septiembre 2021, 14:56