Tras largas horas de espera y filas de más de un kilómetro, miles de nicaragüenses mayores de 30 años comenzaron este lunes a ser vacunados contra el covid-19, en un país donde no hubo cuarentena y los contagios han repuntado en los últimos días. “Tengo 34 años. La meta es tratar de evitar enfermarse. Ya perdí amigos entre la edad de los 30 y los 32 por el covid-19, y yo que soy papá (..) no quiero que me pase lo mismo”, dijo a la AFP Luis Hernández, mientras esperaba su turno para ingresar a un centro de vacunación en el hospital Manolo Morales de Managua.
Nicaragua arrancó este lunes a vacunar a personas mayores de 30 años con la dosis de AstraZeneca, que recibió mediante el mecanismo covax de la OMS, tras inmunizar meses antes a los mayores de 45 años y enfermos crónicos.
Las filas empezaron desde el domingo y cientos se sumaron durante la madrugada del lunes. En el transcurso del día, se formaron tumultuosas hileras de más de diez cuadras en las que los residentes esperaban con paciencia bajo el sol y la lluvia del Caribe.
“La pandemia se ha expandido con un rebrote bastante fuerte, entonces, ya que el gobierno nos está dando la oportunidad de ponernos la primera vacuna, estamos aquí en la fila”, contó por su parte el ciudadano Carlos Pérez.
Grandes aglomeraciones se formaron frente a los centros de vacunación. Mientras aguardaban con resignación sus turnos, vendedores ambulantes les ofrecían paliar el hambre con refrescos, gaseosas, golosinas o panes con salchicha.
Hasta el “último de la fila”
© AFP Oswaldo RIVAS
La meta de las autoridades es inmunizar en octubre al 32% de la población mayor de 30 años, que el gobierno calcula son 2,8 millones de personas.
Para asegurar el proceso, el gobierno de Daniel Ortega anunció que adquirió 800.000 dosis de las rusas Sputnik Light, las que llegarán en los próximos días.
Este lunes, en el departamento de Managua, donde está la capital, se abrieron cuatro centros de vacunación, y otros doce en el departamento de Carazo.
Varios centros comenzaron a atender al público a las cuatro de la mañana a causa de las largas filas.
“Gracias a Dios la orden que hay, dicen, es que hasta que se vacune la última persona no dejarán de vacunar, no importa la hora que sea, pero hasta que se vaya el último de la fila”, celebró Pérez, a quien aún le faltaba algunas horas de cola para recibir su dosis.
Nicaragua, con 6,5 millones de habitantes, registra, según cifras oficiales, 13.206 casos de covid acumulados desde abril del 2020, y 201 muertos.
Pero estas cifras son cuestionadas por la red de médicos independientes del Observatorio Ciudadano, que reportó 26.252 casos sospechosos y unos 4.800 fallecidos con síntomas asociados al Covid-19.
El 18 de septiembre advirtió de un peligroso “pico pandémico” y aseguró que en esta nueva ola de contagios, la mitad de los casos sospechosos analizados se presentan en personas de 20 a 49 años.
© AFP Oswaldo RIVAS
A diferencia de otras naciones de la región, Nicaragua nunca decretó cuarentenas para contener el virus. Por el contrario, ha promovido actividades recreativas que empujaron a miles, sobre todo a los jóvenes, a relajarse y salir a fiestas.
“Tenemos que vacunarnos ya que es gratuita, hay que ponérsela”, dijo, en la fila, Paula Mantilla. En tanto, Martha Sánchez, de 45 años, contó con su hijo en brazos que hacía la fila desde las cinco de la mañana.
Hasta el momento Nicaragua ha recibido con el mecanismo Covax de la OMS vacunas AstraZeneca donadas por España, Noruega y la Covishield de la India. Mientras de Rusia ya han adquirido Sputnik V.