El proceso de escucha “va marcando este deseo genuino de una renovación eclesial”, afirma Mauricio López, director de la Acción Pastoral del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en entrevista con Vatican News.

Manuel Cubías – Ciudad del vaticano

El proceso de escucha del actual sínodo tiene continuidad con el proceso vivido en el Sínodo para la Amazonía, afirma Mauricio López, director de la Acción Pastoral del CELAM.

Los cuatro sueños del papa: social, cultural, ecológico y eclesial

Las preocupaciones del pueblo de Dios que el Papa presentó en Querida Amazonía. siguen presentes. Algunas de ellas se han visto agravadas por los efectos de la pandemia en la vida de las grandes mayorías, afirma Mauricio López, quien subraya que el coronavirus “ha desnudado a este sistema económico excluyente”.

La pandemia también mostró, en relación con el sueño ecológico de Francisco, “que se puede cambiar el sistema de vida (…) que se puede replantear nuestro modelo de desarrollo”.

Paradójicamente, añade López, en el tiempo de la pandemia, lejos de reducirse los impactos sobre el ambiente, estos se han acrecentado.

El proceso de escucha ha permitido percibir la necesidad de reconocer al otro, de superar los miedos a expresar la propia cultura e identidad. En este contexto, una Iglesia en salida se muestra acogedora y dispuesta a superar toda discriminación y racismo, afirma López.

El proceso de escucha va marcando “este deseo genuino de una renovación eclesial” que de vida al discipulado misionero y fortalezca una Iglesia más sinodal y que pueda responder a los signos de los tiempos.

Se trata de una Iglesia, “fuerza viva”, “fiel a su identidad en el seguimiento de Jesús y al anuncio del Evangelio”, pero al mismo tiempo, insiste Mauricio López, que tiene el objetivo de “transformar la realidad para ir construyendo más Reino”.

El proceso de escucha en América Latina. Desafíos

“Estamos en un tiempo propicio, donde se hace más clara la presencia de Dios”

El director de la Acción Pastoral del CELAM identifica los tiempos que corren para la Iglesia como: “tiempo propicio donde se hace más clara la presencia de Dios (…) estamos viviendo un Kairós”. Y justamente en este contexto la pregunta: ¿A qué nos llama el Dios vivo en este momento?

Mauricio López recuerda que los procesos eclesiales que vivimos en la actualidad son consecuencia del Concilio Vaticano II, que hace sesenta años planteó la eclesiología del “pueblo de Dios”, “donde bautizados y bautizadas, miembros de la Iglesia, todos hermanos con una sola cabeza que es Cristo, estamos llamados a ejercer distintos ministerios”.

Esto en América Latina significa el largo caminar desde Medellín hasta Aparecida y desde Aparecida hasta hoy, insiste López. No se puede olvidar el Sínodo para la Amazonía, la Asamblea Eclesial y la renovación del CELAM como expresiones del deseo de responder a una Iglesia Pueblo de Dios.

Los diferentes procesos de escucha han mostrado a la Iglesia latinoamericana, la necesidad y exigencia de una mayor participación del pueblo de Dios en la vida eclesial en perspectiva de conversión y de reforma para de esta manera responder a los clamores de los pobres y al grito de la tierra insiste Mauricio López.

«Estamos en un tiempo propicio, donde se hace más clara la presencia de Dios»

Inclusión y participación. Por una Iglesia más sinodal

El director de la Acción Pastoral del CELAM expresa sus temores sobre cómo algunos cristianos católicos comprenden la sinodalidad. “Esto es parte inherente del ser Iglesia”, insiste y recuerda la constitución apostólica Episcopalis communio, donde Francisco reestructura la Secretaría del Sínodo y reafirma el espíritu sinodal de la Iglesia.

“Es fundamental reconocer y reafirmar, afirma López, la sinodalidad como un elemento inherente de la Iglesia, segundo, saber que es un instrumento no es el fin. El fin es el anuncio de Jesucristo, el fin es la construcción del Reino”.

Mauricio López reconoce que hay temores en algunos sectores de la Iglesia, que comulgan con un concepto de poder malcomprendido o con una visión reducida de la participación.  Recuerda que el planteamiento de una Iglesia más sinodal viene del Concilio Vaticano II, y que, a pesar de las dificultades, se va viendo que “este diálogo, esta participación, esta comunión” nos enriquece profundamente y el Papa Francisco está poniendo mucho énfasis en esto.

Inclusión y participación. Por una Iglesia más sinodal