Monseñor Lazzaro You, prefecto de la Congregación para el Clero, preside por primera vez la ceremonia en el Altar de la Cátedra en presencia de sacerdotes, religiosos y fieles de la comunidad coreana en Roma.

Vatican News

Con motivo del 200º aniversario del nacimiento del primer sacerdote coreano, San Andrés Kim Taegon (1821), que fue martirizado en 1846, mañana 21 de agosto, a las 15:30 horas, se celebrará una misa en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro. El servicio será presidido por el arzobispo Lazarus You Heung-sik -nombrado hace poco más de dos meses por el Papa como prefecto de la Congregación para el Clero- y se celebrará en presencia de una treintena de sacerdotes, así como unos setenta religiosos y fieles laicos de la comunidad coreana en Roma.

Nacido el 21 de agosto de 1821 en el seno de una noble familia cristiana, San Andrés fue una de las 10.000 víctimas de las terribles persecuciones que asolaron Corea entre 1839 y 1867, pero que no detuvieron la expansión de la comunidad católica, dando lugar a una primavera del Espíritu. Primer sacerdote católico de Corea, murió decapitado en Seúl el 16 de septiembre de 1846, negándose a renegar de su fe en Dios. Es uno de los 103 mártires que Juan Pablo II canonizó el 6 de mayo de 1984, durante su viaje a Corea y Papúa Nueva Guinea.

El jubileo de la Iglesia coreana

Con motivo del bicentenario del nacimiento de San Andrés, bajo el patrocinio de la Unesco, las celebraciones del Jubileo proclamado por la Iglesia en Corea del Sur se iniciaron el 29 de noviembre de 2020. El año de gracia finalizará el 27 de noviembre de 2021 (último día del calendario litúrgico) y es «una ocasión favorable para el crecimiento espiritual de la Iglesia en Corea», explicó a los medios de comunicación del Vaticano monseñor Lazzaro You, entonces titular de la diócesis coreana de Daejeon y responsable de la organización del Jubileo.

«Este Jubileo -dijo el prelado- nos dará a todos la oportunidad de interiorizar la espiritualidad del martirio, que es la savia esencial de la Iglesia en Corea, meditando profundamente la vida de los mártires».