Evangelio de hoy

Fiesta de Santiago, Apóstol

Lunes de la 17ª Semana del Tiempo Durante el Año

“Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes ”

Evangelio según San Mateo 20, 20-28

La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. “¿Qué quieres?”, le preguntó Jesús. Ella le dijo: “Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. “No saben lo que piden”, respondió Jesús. “¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?”. “Podemos”, le respondieron. “Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre”. Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”. 

Palabra del Señor.

 Meditación

Dar la vida, en lo cotidiano. Ayer celebramos la 2ª Jornada Mundial de los abuelos y de los mayores. Mañana conmemoraremos a San Joaquín y Santa Ana. Tal vez nunca nos imaginamos lo que podríamos llegar a ser en la edad adulta mayor, y aunque soñáramos un ideal de vida, la realidad nos condiciona y orienta a la vez sobre la condición humana. Jesús es claro “ustedes beberán mi cáliz”, cosa que lo hacemos en la Eucaristía. Pero la cuestión de “sentarse a su derecha o izquierda”, dé resultados, es cosa de Dios Padre.

Ya lo decía San Francisco de Sales: “Grande es nuestra miseria. Queremos que Dios haga nuestra voluntad y no queremos hacer la suya más que cuando es conforme a la nuestra. Nuestras peticiones son impuras e imperfectas. Y si no lo hace, aunque sea en beneficio nuestro, nos inquietamos, nos turbamos y nos afligimos”. San Agustín: “Es en vano que madruguen, que se preocupen (Salmo 126,2). Los hijos del Zebedeo, quieren pasar antes que el Día. Estas cosas están ya escritas para ellos, con el fin de que nosotros sepamos evitar el orgullo al cual ellos han caído”. Jesús dijo: el mañana tiene suficiente con sus males (Mt 6,34). Lo cual no significa que vivamos sin cierta planificación.

¡Oh Dios que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben!

El  Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación.