En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: “Vayan por todo el
mundo, anuncien el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se
salvará. El que no crea se condenará. Y estos prodigios acompañarán a los
que crean: arrojarán demonios en mi nombre y hablarán nuevas lenguas;
podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no
les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán”.
Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.

– Palabra del Señor
– Gloria a ti Señor Jesús.

REFLEXION – P. Víctor Luis Cabañas (sdb)
Hoy es el día de san Marcos. Celebrar esta fiesta es un motivo de gozo. Y más este año que nos está acompañando en la lectura dominical. El párrafo que sigue es una síntesis del artículo mayor de Enric González publicado en El País, el pasado 1 de marzo. Si alguien como él, que se define como no creyente, se declara profundo admirador de su obra, más motivos tenemos nosotros, creyentes, para sentir un profundo agradecimiento a quien puso por primera vez negro sobre blanco la vida de Jesús. De la admiración al agradecimiento.

ORACION
«Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».