Evangelio de hoy

Jueves de la 1ª Semana de Adviento

Evangelio según San Mateo 7, 21. 24-27

 “Los que cumplen la voluntad de mi Padre”

Jesús dijo a sus discípulos: No son los que me dicen: “Señor, Señor”, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande”. Palabra del Señor.

Meditación

     El Señor viene. Los laicos y el desafío de educar…La vía sinodal o el caminar juntos, como hermanos y amigos nos ubica en el cambio de época y de las transformaciones de la forma de pensar, amar y vivir. Por ello, desde la familia cristiana no sólo hemos de esperar que “una opinión pública sana mire  al testimonio de fidelidad y de mutuo amor de los esposos y al cuidado por la educación de sus hijos” (GS 49). Se trata de “salir y participar en la necesaria renovación cultural, psicológica y social” del mundo.

Necesitamos escuchar en ambientes formativos que motiven al aprendizaje integral, fomenten la autonomía y la interdependencia, propicie el debate, el respeto, suscite creatividad, construcción colectiva y postura crítica ante la realidad.  No es posible escuchar entre prejuicios y sospechas. Es necesaria superar la rigidez y abrir-se a los desafíos que la realidad propone a la inteligencia. Al contrario, ésta no descubrirá la verdad, el asombro, la admiración. A los católicos nos corresponde escuchar la Palabra, ponerla en práctica, tomar la palabra, una vez contemplada como nos propone s. Teresa de Calcuta: “He decidido abrir nuestra primera casa de contemplativas en Nueva York y no en el Himalaya, porque sentía que en las grandes urbes hay más necesidad de silencio y de contemplación”. Lo más apropiado ante la confusión y agitación.

  Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Mejor es refugiarse en el Señor que confiar de los hombres,

mejor es refugiarse en el Señor que confiar en los jefes. 

Oficina de Comunicaciones Arzobispado de Asunción.