Facultad de Ciencias Sociales analizó los perfiles de Facebook de sacerdotes en ocho países durante la pandemia.

Vatican News

En la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se llevan a cabo cada año varios proyectos de investigación, algunos de ellos tienen que ver con el fenómeno religioso y los medios de comunicación.

Al respecto, un grupo de estudiantes coordinados por el profesor Peter Lah, sacerdote jesuita y pro-decano de esta facultad publicó en diciembre pasado el libro “Navigating Hyperspace. A Comparative Analysis of Priests’ Use of Facebook”, un estudio comparativo a nivel internacional de la experiencia de los sacerdotes católicos en Facebook, así como el empleo de esta red social durante la pandemia.

Ministerio sacerdotal y la evangelización

En este sentido, Lah nos dice que “el contexto de la pandemia sugirió que también deberíamos examinar cómo se utilizan la tecnología digital y las redes sociales para fines relacionados con el ministerio sacerdotal y la evangelización”.

El libro contiene el resultado de las observaciones hechas en ocho países: Congo, Eslovenia, Italia, Filipinas, Brasil, Colombia, Haití y España.

Sin embargo, también integra una discusión sobre las implicaciones de la sacramentalidad virtual, y concluye con ideas y recomendaciones que se obtuvieron a través de conversaciones con sacerdotes y laicos sobre sus experiencias con la transmisión de servicios litúrgicos parroquiales, teleconferencias y aprendizaje a distancia en el contexto de la educación religiosa.

Así nos explica el padre Peter Lah algunas lecciones aprendidas de las transmisiones de la eucaristía en internet: 

“Con respecto a celebrar la misa en línea, hemos aprendido mucho. Lo hacemos porque deseamos continuar nuestro camino en la fe cristiana, como individuos y como comunidad. Siempre podemos adaptarnos a las circunstancias. Cuando no podemos visitar nuestra iglesia parroquial, Internet nos permite estar, ahí estar, presentes, asistiendo a la misa, junto al párroco y otros miembros de la comunidad. Claro, nuestra presencia es incompleta, predominantemente mental, de naturaleza psicológica, incorpórea. Sin embargo, esta experiencia en cierto modo es lo contrario de lo que sucede cuando estamos soñando despiertos o estamos distraídos en el templo, solo con nuestro cuerpo presente pero no con nuestra mente”.

Likes y comentarios

Fernando Sahuquillo, redactor multimedia en Europa Press Baleares, analizó los perfiles de Facebook de los sacerdotes de la Arquidiócesis de Valencia en España. En su trabajo, Sahuqillo señala que las publicaciones en las que los clérigos muestran o comparten aspectos de su vida personal son las que generalmente reciben un mayor número de likes y comentarios.

Además, Sahuquillo expresa que “también es importante el número de likes y comentarios que reciben las publicaciones originales, más que el contenido compartido de otras páginas o medios de comunicación, incluso religiosas. Publicaciones de este tipo requieren más tiempo y elaboración, cosa que algunos no están dispuestos a hacerlo, pero muestra también cómo el contenido virtual merece tiempo y cuidado antes de ser presentado”.

Plaisil Birbek, estudiante haitiano de doctorado en esta Facultad analizó a los clérigos de una diócesis del sur de su país. En su ensayo, se ve que estos sacerdotes usan Facebook manteniendo su identidad sacerdotal. Son bastante reservados cuando se trata de su vida privada. En general no hablan de sí mismos, sino que tratan temas que afectan a la vida de sus comunidades.  

Al preguntarle sobre la utilidad de Facebook para el ministerio de estos sacerdotes, Birbek responde: “Ante la situación de crisis que atraviesa Haití, la Iglesia, a través de sus sacerdotes presentes en las redes, encuentra una nueva forma de mostrar su cercanía y solidaridad con el pueblo de Dios”.

El tema de la identidad

Diego Meza, estudiante colombiano de doctorado examinó los perfiles de Facebook de algunos sacerdotes de su país. Su trabajo considera las motivaciones de uso de esta red social de los sacerdotes y las vincula con los contenidos publicados en sus muros.

También aborda el tema de la identidad. Con relación a este aspecto, Meza nos explica que “contrario a lo que muchos piensan, Facebook no establece identidades paralelas. ¿Qué sucede con los sacerdotes que en estas redes sociales no aparecen como sacerdotes y no publican contenido religioso? Al continuar las relaciones con amigos y familiares en esta plataforma, un sacerdote tiene la capacidad de continuar su presencia ministerial en Facebook, en varias ocasiones, sin la necesidad de presentarse a sí mismo como sacerdote de manera formal. El reconocimiento social se mantiene sin cambios en esta red. Por ejemplo, los amigos de un sacerdote no dejan de reconocerlo como clérigo porque publica contenido no religioso en Facebook. La identidad, hay que recordarlo, no solo depende de cómo me muestro sino de cómo se relacionan los demás conmigo”.

Alfabetización digital

Otro dato importante que señala este libro es la necesidad en una mayor alfabetización en el uso y función de las redes sociales. ¿Qué podemos aprender al respecto? El profesor Lah nos responde: “Nuestros análisis revelaron que pocos sacerdotes son expertos en el uso de Facebook, y aquellos que lo son se lo deben más a sus cualidades inherentes que al conocimiento sistemático. La alfabetización mediática está a la par de la alfabetización general. De hecho, difícilmente se puede considerar maduro —espiritual, intelectual, psicológica y políticamente— a quien no sabe interpretar la realidad cada vez más digitalizada que le rodea, y comprometerse con esta realidad. Proponemos que la alfabetización mediática e informacional se convierta en una parte integral de nuestra formación y misión pastoral. Creo que este libro puede contribuir en algo a este proceso”.