Sobre la familia se ciernen peligros de desintegración, por lo que urge un mayor énfasis en su defensa dice Obispo y pide al Parlamento no aprobar leyes que atenten contra la vida.
Sobre la familia se ciernen peligros de desintegración, por lo que urge un mayor énfasis en su defensa dice Obispo y pide al Parlamento no aprobar leyes que atenten contra la vida.
En la misa matinal de la víspera de la fiesta central de Caacupé 2011, monseñor Adalberto Martínez, obispo de San Pedro, desarrolló el "Unidos en María, testimoniamos en Paraguay la belleza y la grandeza del matrimonio cristiano"
El líder religioso recordó el contenido de la carta pastoral de los obispos del Paraguay en la que ya se alertaba sobre los riesgos que acechan a la familia, al matrimonio, y por ende a la propia vida.
El obispo sampedrano agregó que a nivel del Congreso Nacional existen proyectos de leyes que atentan contra la vida y el matrimonio, por lo que exhortó a los representantes del pueblo no aprobarlos.
Indicó que los parlamentarios deben actuar “respetando la conciencia colectiva y los valores de los cristianos, que son mayoría en la Nación paraguaya”.
Más adelante enfocó el trabajo que corresponde a la Iglesia Católica, y criticó la extrema pobreza, que afecta cada vez más a las mujeres.
En otro momento señaló que esa misma ignorancia de las familias facilita el accionar de organizaciones de traficantes de mujeres, que llevan al exterior a nuestras compatriotas para someterlas a la prostitución.
Criticó después la falta de políticas de Estado para llevar bienestar y brindar una vida digna a las familias paraguayas. A.G.
