La Iglesia Católica lanzo en Caacupé el Trienio por la familia y anuncia la creación de una Academia Episcopal por la vida y el matrimonio.
La Iglesia Católica lanzo en Caacupé el Trienio por la familia y anuncia la creación de una Academia Episcopal por la vida y el matrimonio.
En la celebración culminante de la mayor fiesta religiosa del país, el Presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya y Obispo de la Cordillera, monseñor Claudio Giménez, enfocó una variedad de temas que inquietan a la ciudadanía.
En la misa central en honor a la Virgen de los Milagros de Caacupé estuvieron todos los obispos, el Nuncio Apostólico Eliseo Antonio Ariotti, el Vicepresidente de la República Federico Franco, además de diputados y senadores de distintas bancadas.
El gran ausente fue el Presidente Fernando Lugo, cuyos portavoces no explicaron las razones de la inasistencia del mandatario en la mayor celebración religiosa y popular del pueblo paraguayo, y mas aun teniendo en cuenta sus 31 años de ministerio sacerdotal y obispal.
Monseñor Giménez Arrancó con un saludo y reconocimiento especial a varias instituciones civiles y religiosas, entre ellas Radio Cáritas, por el trabajo realizado a favor no solo de la Iglesia, sino de toda la sociedad a lo largo de los años.
Posteriormente habló de la celebración del bicentenario de la independencia patria, que sacudió a la sociedad y levantó su autoestima como una gran comunidad.
“El pueblo salió a las calles para demostrar que quiere vivir en paz, en una verdadera libertad y democracia” señaló al respecto monseñor Gimenez.
“Nos duele en el alma y nos pesa como pastores, el futuro cada vez más preocupante del matrimonio y de la familia en nuestro país” enfatizó después el obispo cordillerano.
Fue en a partir de ese momento que monseñor Gimenez se enfocó sobre las amenazas que acechan a la familia y a la institución del matrimonio, como la opción de género, las uniones de hecho, la homosexualidad, el aborto y la dispersión de la familia debido a factores principalmente económicos.
En otro momento efectuó una justa reivindicación de la inmensa mayoría de la juventud paraguaya, saliendo al paso de quienes afirman que los jóvenes están en la joda y que no alientan ninguna esperanza para el futuro de la patria.
La autoridad religiosa citó como ejemplo a la organización juvenil Un Techo para mi País que agrupa a unos 10 mil voluntarios que trabajan con familias carenciadas y las ayudan a construir una vivienda digna.
Apuntando a la dirigencia política, monseñor Gimenez dijo que estos jóvenes no trabajan “para crear dependencia, ni mendicidad, ni pidiendo votos a cambio”, lo que generó un cerrado aplauso de la concurrencia.
Estos miles de jóvenes representan el mayor ejemplo de la patente victoria del Bien sobre el Mal, según el presidente de la CEP.
También ocupó un tiempo para aquellos jóvenes que se desviaron del camino de Dios, ingresando al mundo de la drogadicción, la prostitución, el robo y hasta los asesinatos, pidiendo que todos nos comprometamos a buscar recuperar a estos compatriotas.
Finalmente y para que el bienestar sea dl denominador común en la vida nacional, el prelado exigió políticas de Estado que promuevan el desarrollo de la persona, de la familia y del matrimonio.
Condenó las invasiones de tierra y apuntó a algunas autoridades presentes en la misa, como principales instigadores de las ocupaciones de propiedades privadas.
También pidió una urgente solución a la violencia armada que propicia el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo, afirmando que con la violencia no se construye un país.
Felicitó asimismo al Consejo Nacional de Educaciòn, Conec, por su postura firme contra el proyecto de Marco Redactor Pedagógico de la Educación Integral, que impulsa el ministerio de Educación, y que es ABIERTAMENTE INCONSTITUCIONAL. A.G.

