Inicio Sudamérica ya no frena sino que impulsa el crecimiento mundial
Sudamérica ya no frena sino que impulsa el crecimiento mundial
Sudamérica ya no frena sino que impulsa el crecimiento mundial
Liderada por Brasil, sexta potencia económica mundial, la región es una de las más dinámicas junto a Asia. Ese peso cada vez mayor se explica por varios años de crecimiento sostenido. Los más destacados son Argentina, segunda economía regional, Colombia, Chile y Perú.Pero la persistente desigualdad sigue afectando la región.
Tal como estaba anunciado, Brasil dejó atrás a Gran Bretaña y pasó a ser la sexta economía mundial detrás de Francia, según la clasificación del Centre for Economics and Business Research (CEBR) de Londres. El primer puesto lo sigue ocupando Estados Unidos seguido de China, Japón y Alemania.
A fines del 2011, el PBI de Brasil debería alcanzar 2.300 millones de dólares, superando por poco la riqueza generada por los británicos (2.250 millones). El gigante suramericano ya había distanciado a Italia en el 2010. Se calcula que en dos o tres años más, desplazará a Francia del quinto lugar.
Sudamérica en su conjunto se porta bien económicamente
Si bien Brasil, indiscutido líder de la región, confirma de este modo su rol de actor global (junto a Estados Unidos, la alicaída Unión Europea, China, Rusia e India), toda Suramérica crece a la par y escala posiciones.
Argentina, segunda economía de la región, gana cuatro puestos para ubicarse en el número 25. También avanzan notablemente Colombia, Chile y Perú, que deberían terminar el año respectivamente en los puestos 33, 41 y 48 en la clasificación mundial.
Con un PBI de 2.700 millones de dólares, el bloque formado por Brasil y Argentina supera ya a Francia (2.500 millones). Y si le sumamos los otros tres países suramericanos anteriormente citados, se iguala el PBI de Alemania (3.300 millones de dólares).
El peso cada vez mayor de la región en la economía mundial es el resultado de varios años de crecimiento sostenido. Junto a China, India y el sudeste asiático, América del Sur es en la actualidad una de las dos zonas emergentes del planeta en expansión económica. No hay otras, al menos de dimensiones comparables.
Esta tendencia debería continuar según las proyecciones convergentes de instituciones internacionales públicas y privadas. La CEPAL prevé para el 2012 un alza del PBI de las principales economías suramericanas cercana al 4%, lo que representa una desaceleración respecto del 2011 (6% promedio), como consecuencia de la crisis europea, pero no deja de ser un horizonte mucho más promisorio que la recesión que se instala en Europa.
Los informes económicos coinciden en señalar al menos tres factores que aseguran la sostenibilidad del crecimiento de la región y la protegen en cierta medida de las tormentas financieras: la demanda actual y potencial (especialmente de origen asiático) de materias primas agropecuarias y mineras; el bajo nivel de endeudamiento de la mayoría de los países suramericanos (entre 30% y 45% del PBI, salvo excepción); cierta solvencia fiscal (saldos primarios positivos, equilibrio o déficit menor al 3% incluyendo los pagos de la deuda). Estos dos últimos factores contrastan singularmente con lo que ocurre en la Unión Europea.
Privilegiar el mercado interno y el consumo
Crecimiento, sustentabilidad y relativa bonanza: así se podría caracterizar al actual panorama económico suramericano, fruto de políticas implementadas por los gobiernos de la región desde 2002-2003 y que tienen en común privilegiar el mercado interno y el consumo (lo que ha fortalecido la clase media, que representa hoy entre 50% y 65% de la población en los países antes citados y Uruguay), aprovechar los altos precios y la vigorosa demanda de materias primas para industrializar su producción, respetar el equilibrio de las cuentas públicas y endeudarse poco, en el marco de una economía capitalista con mayor o menor grado de intervención del Estado.
Con matices, estas orientaciones son compartidas por gobiernos considerados de centro derecha (Chile, Colombia, Perú hasta hace unos meses) o de centro izquierda (Argentina, Brasil, Uruguay). Entre los países de cierto peso, sólo se aparta de este modelo Venezuela, caso atípico por otra parte por tratarse de la única economía petrolera de la región.
Persistente desigualdad
Si el bloque formado por las cinco economías más dinámicas de Sudamérica (Brasil, Argentina, Colombia, Chile y Perú) alcanza un PBI similar al de Alemania, su población es de 330 millones de habitantes, mientras los alemanes son 80 millones. Es decir que el producto por habitante promedio de estos países (10.000 dólares por año) es muy inferior a la media europea.
Además, aunque la desigualdad ha aumentado en Europa con la crisis, América del Sur y, más generalmente Latinoamérica, es la región más desigual del mundo. Pese a la disminución de la pobreza que ha acompañado el crecimiento de los últimos años, la equidad social sigue siendo una gran asignatura pendiente.
Fuente: Rfi Español
Foto: Reuters.
















