Obama apela a los ciudadanos para arrancar un acuerdo por la deuda
Obama apela a los ciudadanos para arrancar un acuerdo por la deuda
Por RFI
El presidente norteamericano denuncia la “peligrosa” actitud de los republicanos en las negociaciones para aumentar el techo de la deuda federal y evitar una cesación de pagos a partir del 2 de agosto. Obama llama a sus compatriotas a presionar a los congresistas para arrancar un acuerdo. Los dos partidos compiten para imponer su proyecto a poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2012.
El tiempo corre y la perspectiva de que la primera economía del mundo entre en default en una semana empieza a crear nerviosismo en los mercados, haciendo retroceder los índices de Wall Street y precipitando al dólar a su nivel más bajo frente al yen desde el 17 marzo.
Demócratas y republicanos están de acuerdo en la necesidad de evitar la cesación de pagos, pero las divergencias sobre cómo alcanzar la meta continúan siendo insalvables. A poco más de un año de las elecciones presidenciales, los republicanos condicionan su luz verde para elevar el tope de la deuda federal de 14,3 billones de dólares a drásticos recortes sin aumentar los impuestos. Los demócratas, en cambio, quieren preservar programas sociales muy populares y aumentar el aporte de los contribuyentes más pudientes.
Ante la situación de bloqueo, el presidente Barack Obama advirtió el lunes en un discurso que “si seguimos en este camino, nuestra creciente deuda podría costarnos puestos de trabajo y causar serios daños a la economía".
"Si usted quiere un enfoque equilibrado para la reducción del déficit, hágaselo saber a sus representantes en el Congreso", instó el mandatario.
Plan contra plan
En síntesis, el plan propuesto el lunes por los demócratas supone una subida del techo de la deuda hasta 2013, acompañado de una reducción de los déficits de 2,7 billones de dólares. Los republicanos no aceptaron la propuesta. Su líder, John Boehner consideró este proyecto como "lleno de confusiones", deploró que no incluyera "cambios reales en la estructura de gastos del Estado" y que no se orientara a los grandes programas sociales.
En cambio, Boehner defendió su propio plan, que contempla "recortes en los gastos más importantes que el alza del techo de la deuda, y que no tenía aumentos de impuestos".
Esta propuesta supone un primer aumento, a corto plazo, del nivel de endeudamiento en los próximos días para evitar la cesación de pagos, en tanto un segundo aumento sería aprobado a principios de 2012, es decir en plena campaña electoral. Para Obama, esta óptica no sólo no resolvería los problemas de fondo, sino que haría que las compañías y los particulares con mayores ingresos no participaran del esfuerzo al tiempo que los recortes pesarían sobre los programas sociales, vulnerando a las capas medias.
Pese a los desacuerdos, dijo confiar en lograr un acuerdo antes de la fecha límite, el 2 de agosto.
Fuente: Reuters.









