Wilmar Ediger, hijo del colono Helmut Ediger Friesen, relató lo sucedido el día del secuestro y triple crimen en Santaní.El hijo del colono menonita, Helmut Ediger Friesen, dio detalles de cómo actuó durante el secuestro de su padre y sus tres empleados, el pasado lunes 22 de noviembre.Relató que estaba de viaje cuando recibió la llamada, en la cual supo lo que estaba pasando. “Nuestro papá nos hablaba en español, porque no le dejaban hablar en el dialecto”, dijo.“Cumplí con todo lo que papá me pidió, cumplí con mi papá hasta el último momento, hasta el último minuto de su vida”, afirmó Wilmar Ediger, quien aseguró que pensó en los cuatro secuestrados, no solo en su papá. “Acá todos somos iguales, nosotros sufrimos y las familias que perdieron a su gente sufren, nosotros sufrimos con ellos”, indicó.“Papá me dijo: ‘Hijo traé el dinero sin la policía, vos solo traé el dinero, no vayas a traerle a nadie, te van a controlar’”, contó y explicó que es por eso que no permitió que ingrese la policía, a quienes pidió por favor que respeten, ya que la negociación era entregar el dinero para inmediatamente liberen a los cuatro hombres.“Papá me contó que mataron a los otros”, reveló Wilmar, pero destacó la tranquilidad con la que su padre le habló en todo momento. “Papá me habló tan tranquilo que no sabía si era por presión”, indicó.Ediger manifestó que siente tranquilidad, porque pudo cumplir con el pedido de su padre. “’Wilmar vení, traé todo, no vayas traer menos. Vení rápido, hijo porque ya quiero salir de aquí’, y yo nunca me fui y tan rápido a un destino como esa vez”, dijo.“Él no era solo mi papá, él era mi compañero, mi amigo, mi asesor, mi todo, éramos uno”, confesó en conversación con el SNT.Comentó que dejó el dinero en el sitio en el que le había indicado su padre, y que a dos minutos de salir de la zona, volvió a recibir la llamada de su papá quien le pidió que regrese y que deje su celular en el mismo sitio donde abandonó la bolsa de dinero. En el momento en que fue a cumplir con ese pedido, se percató que las bolsas ya no estaban.Ediger detalló también que cuando supo que uno de los peones se encontraba libre, fue a hablar con él, lo primero que hizo fue abrazarlo y lloraron juntos.Se trata de un peón llamado Eder Cordeiro, quien logró escaparse al percatarse que sus compañeros eran eliminados a tiros. El joven llevó al hijo de Helmut Ediger y a otros amigos que estaban acompañando a la familia, hasta el lugar en donde los tenían.Comentó que un amigo suyo, que se adentró en el monte, le dijo: “Wilmar, hasta acá nomás, mejor que te quedes con mejores recuerdos de tu papá. Respeté a mi amigo y salí del monte”.Pedido de justicia“Nosotros queremos justicia, sabemos que a mi papá ni a los funcionarios, los vamos a recuperar, pero hay mucha gente trabajadora. Queremos justicia”, expresó. “Nosotros no tenemos odio. No quiero tener odio por nadie”, indicó.Wilmar Ediger negó conocer a Alfredo Benítez. “A Alfredo Benítez, no le ubico, no le conozco”, dejó en claro.Sin embargo, reconoció que Cleomar Neves, el otro sospechoso, fue funcionario de la estancia. “Primero salió de la estancia de papá, se fue a mi estancia, donde hubo inconvenientes, pero todo de índole particular”, aseguró.“Cleomar, me duele, le conozco bien a él, compartimos tantas veces juntos, le conozco a su señora, sus criaturas crecieron con nosotros. Nosotros compartimos en la estancia, comimos juntos, reímos juntos, no entiendo, por qué, y eso va a quedar siempre, por qué, cuál era el problema”, reconoció en una entrevista para el programa Pulso Urbano del SNT.Más detalles en el video: