Finalizó el 38º viaje apostólico del Papa, que tuvo lugar del 13 al 15 de septiembre en el país asiático con motivo del Congreso de los Líderes de las Religiones Mundiales y Tradicionales. El Pontífice fue recibido en el aeropuerto de Nursultán por el Presidente Tokayev, a quien envió un telegrama agradeciendo su hospitalidad.

Peregrinación de paz

La visita del Papa Francisco a Kazajistán fue una “peregrinación de paz “como el mismo Pontífice afirmó en el Ángelus del domingo 11 de septiembre. «Paz de la que nuestro mundo está sediento”. Hablando al Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, el Papa subrayó en particular que la violencia no debe justificarse nunca: «No permitamos que lo sagrado sea instrumentalizado por lo profano».

El discurso conclusivo

En su discurso final, el Santo Padre volvió a reiterar que la libertad religiosa no debe ser un concepto abstracto, sino un derecho concreto. La “paz” fue la piedra angular de su discurso y se construye luchando contra la injusticia. Francisco evidenció el papel fundamental de la mujer que “cuida y da vida al mundo” y de los jóvenes como “mensajeros de la unidad”.

Fuente: Vatican News