La Unión Europea (UE) lanzó el martes en La Habana un proyecto de 1,8 millones de dólares que serán financiados por Francia para mitigar el impacto del cambio climático en zonas costeras del centro de Cuba. “Este proyecto tan necesario para Cuba“ apoyará “el Plan Nacional para el Enfrentamiento al Cambio Climático, conocido como Tarea Vida”, anunció la flamante embajadora de la UE en la isla, Isabel Brilhante, antes de la firma del acuerdo que puso en marcha el proyecto, que hace parte del programa EUROCLIMA para América Latina y que concluirá en 2024.
La iniciativa demandará un financiamiento de 1,5 millones de euros (unos 1,8 millones de dólares) a cargo de Francia y su objetivo es atenuar el peligro de inundaciones y sequías en la costa norte de las provincias de Ciego de Ávila y Camagüey, ambas en el centro del país.
Será implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), con la colaboración de varias instituciones del país.
Su objetivo, según los firmantes, es “fortalecer las capacidades de gestión (…) para la preparación, respuesta y prevención-adaptación a los riesgos de sequía e inundaciones, teniendo en cuenta la recurrencia de eventos hidrometeorológicos extremos en la costa norte de la parte central de Cuba”.
Para lograr esa meta, el proyecto establece la transferencia de tecnologías avanzadas para el monitoreo y la vigilancia hidrometeorológica y el procesamiento y la transmisión de datos.
“Es de relevancia apoyar el fortalecimiento de las capacidades, de las instituciones a cargo de la vigilancia hidrometeorólogica, la cuestión de los riesgos, para anticipar los escenarios previstos”, añadió Brilhante.
Subrayó que EUROCLIMA , que tiene 10 años de experiencia en la región, abarca a 18 países, en los que ha impulsado acciones de “transformaciones sostenibles”, de una “resiliencia, que sea justa (…) y que contribuya en los procesos de recuperación post-pandemia”.
El responsable de Relaciones Internacionales del Instituto Cubano de Recursos Hidráulicos, Fermín Sarduy, explicó que el proyecto beneficiará a una región donde están ubicadas “cuencas subterráneas y superficiales que son de interés estratégico” para Cuba, por su “importancia para el abastecimiento de agua a la población y a sectores claves de la economía”.