Francia acogerá una conferencia internacional de apoyo a Líbano el miércoles, en el primer aniversario de la explosión en el puerto de Beirut, durante la cual espera recaudar una ayuda de emergencia de al menos 350 millones de dólares. “El objetivo es ayudar nuevamente a la población de Líbano” tras una primera conferencia en agosto de 2020 en la que se recaudaron 280 millones de euros (unos 330 millones de dólares, al tipo de cambio actual), poco después de la explosión que mató a más de 200 personas, indicó el lunes la presidencia francesa.
“Las Naciones Unidas estiman que se necesitan más de 350 millones de dólares (357 millones de dólares para ser exactos) para satisfacer las nuevas necesidades en los ámbitos de alimentación, educación, salud y saneamiento del agua”, añadió el Palacio del Elíseo.
Bajo la égida del presidente francés Emmanuel Macron y del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, la conferencia reunirá por videoconferencia a representantes de unos cuarenta Estados y organizaciones internacionales, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a su homólogo egipcio, Abdel Fatah al Sisi, al rey jordano Abdalá II y al presidente libanés, Michel Aoun.
Esta tercera conferencia internacional, después de las del 9 de agosto de 2020 y del 2 de diciembre de 2020, sólo se referirá a la ayuda de urgencia y no a la ayuda estructural que el país necesita, pero que sigue condicionada a la formación de un gobierno capaz de emprender reformas fundamentales.
Líbano está sin gobierno desde la renuncia de Hasan Diab y su equipo el 10 de agosto de 2020.
El nuevo primer ministro libanés designado, Najib Mikati, anunció el lunes que la formación de un nuevo gobierno se demorará hasta después de la conmemoración de la explosión del puerto de Beirut, ya que los regateos políticos obstruyen una vez más su tarea.
Los participantes de la conferencian van a “reafirmar la necesidad de formar rápidamente un gobierno capaz de implementar las reformas estructurales que esperan los libaneses”, señaló la presidencia francesa.
Francia, cuyo presidente se ha implicado personalmente en la búsqueda de una solución a la crisis, ya ha restringido el acceso al territorio francés a varios libaneses considerados responsables del bloqueo político.
“Seguiremos aumentando la presión y junto a nuestros socios europeos tomaremos medidas más importantes si continúa el bloqueo político”, indicó el Elíseo.
Un año después de la tragedia, ningún responsable ha sido llevado ante la justicia y la investigación está estancada.
“Las autoridades libanesas se pasaron el último año obstaculizando de forma vergonzosa la investigación por la verdad y la justicia de la víctimas”, lamentó el lunes la ONG Amnistía Internacional.
Human Rights Watch (HRW) acusó este martes a las autoridades libanesas de negligencia criminal, de violación del derecho a la vida y de bloquear la investigación local sobre la devastadora explosión.