Lema episcopal

Por debajo del escudo aparece la divisa con el lema personal del Arzobispo: «Que todos sean uno» (Jn 17,21). La víspera del sacrificio de la Cruz, Jesús mismo ruega al Padre por sus discípulos y por todos los que creerán en Él, para que sean uno como Él y el Padre son uno.

ELEMENTOS DEL ESCUDO CENTRAL

  1. La Cruz

En el centro del escudo hay una cruz cuyos extremos se abren como pétalos que hablan de la fecundidad del Árbol de la Salvación.

El mismo Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos a nuestros pecados, viviéramos para la Justicia; «con cuyas heridas habéis sido curados» (1P 2,24).

En el centro de la cruz se halla insertado un diamante, que representa al Crucificado. El apóstol Pablo nos dice: «Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; fuerza de Dios y sabidurías de Dios» (1Cor 1, 21–25). Cristo crucificado es la diadema de la fuerza y sabiduría de Dios.

  1. Los colores de fondo

Como trasfondo del escudo, la explosión de los siete colores del arco iris. Estos colores forman parte de los estatutos canónicos de los Focolares, reconocidos por la Iglesia como «aspectos concretos de la Obra».

Nacidos de una intuición mística de Chiara Lubich, los siete colores resumen y representan siete facetas de la caridad, alrededor de las cuales se articula el movimiento de los Focolares.

Cada color tiene su fuente en la Palabra de Dios. Chiara Lubich compara el amor con la luz que, al pasar a través de una gota de agua, nos permite admirar los colores del arcoíris. Así como el arcoíris es rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta, así la vida de Jesús en nosotros, el Amor, se expresa de varias maneras.

 

  1. El río y los misioneros

El río en el escudo es representado con la franja azul, como la puerta de entrada de la Buena Nueva en nuestra tierra traída por los misioneros. Los misioneros simbolizados en el escudo son tres, surcando las aguas en la barca de la Iglesia: santos

* 4. Simbología de la Virgen María*

La inicial «M» en el ángulo superior izquierdo simboliza a la Santísima Virgen María. Es madre y refugio de los pecadores, «plano inclinado, que conduce a Dios». Las estrellas que rodean la inicial simboliza la virginidad de María, antes, durante y después del parto.

  1. La Cruz procesional arzobispal

La cruz procesional es el signo heráldico del orden episcopal.

Puesta detrás del escudo, la cruz de doble travesaño, también denominada «cruz arzobispal», se emplea como signo distintivo de arzobispos y patriarcas, en tanto que los obispos usan la cruz simple.

Heráldicamente, patriarcas y arzobispos usaron inicialmente la cruz simple, pero ya en el siglo XV los patriarcas adoptaron la cruz de doble travesaño. Desde el siglo XVII además, un gran número de primados comenzaron a utilizar la misma doble cruz y en la actualidad los arzobispos han asumido igualmente su uso heráldico.

ELEMENTOS SIMBÓLICOS DE LA DIGNIDAD CARDENALICIA

  1. El color rojo o escarlata

En la Iglesia católica, el color rojo tiene el valor simbólico de la fidelidad hasta el martirio.

El color escarlata distingue a los miembros del Colegio de Cardenales, a quienes precisamente por el color que utilizan también se les denomina «purpurados». El motivo por el que ellos visten de rojo es porque simboliza la sangre derramada por Cristo. Durante el consistorio, cuando el Papa coloca el birrete sobre la cabeza del nuevo cardenal, pronuncia esta fórmula: «Esto es rojo, como signo de la dignidad del oficio de cardenal, y significa que estás preparado para actuar con fortaleza, hasta el punto de derramar tu sangre por el crecimiento de la fe cristiana, por la paz y armonía entre el pueblo de Dios, por la libertad y la extensión de la Santa Iglesia católica romana».

  1. Capelo, borlas y palio

El escudo de los cardenales es timbrado por un capelo (sombrero) de color gules (rojo), del que caen 30 borlas también rojas (15 por banda). En este caso, Monseñor Adalberto Martínez es un arzobispo con derecho a usar palio, por tanto, el mismo ha sido agregado a su escudo de armas, como lo permite la heráldica eclesiástica.

Fuente: Embajada paraguaya en la Santa Sede