Postergadas durante mucho tiempo, las negociaciones de paz en Afganistán entre el gobierno y los talibanes podrían comenzar la semana próxima, según adelantó el presidente Ashraf Ghani, que dio su aval a una corta tregua decretada por los insurgentes.

Estados Unidos, que espera este avance desde que firmó su acuerdo histórico con los talibanes a finales de febrero tras más de 18 años de guerra, «celebró los anuncios de un alto el fuego» y exhortó a lanzar «rápidamente» las negociaciones interafganas.

«Esperamos que Aid al Adha unirá a todos los afganos en la comprensión y el entendimiento mutuo, y constituirá un paso más hacia una paz duradera», declaró este miércoles en Twitter Zalmay Khalilzad, enviado especial de Estados Unidos en Afganistán.

La tregua de tres días debería entrar en vigor el viernes con motivo de la fiesta musulmana del Aid al Adha, la fiesta del Sacrificio tradicionalmente marcada por reuniones familiares.

Es el tercer alto el fuego oficial desde que estallara el conflicto en 2001, con una tregua decretada en junio de 2018 y otra en mayo de este año.

El anuncio de esta segunda suspensión de los combates tuvo lugar luego de que el presidente Ghani declarase el mismo día que esperaba que se inicien negociaciones de paz «directas» con los talibanes «en una semana».

La disposición de Kabul llega después de que los talibanes indicaran la semana pasada que también estaban preparados para negociar al término de la fiesta musulmana.

– 3.500 soldados afganos muertos –

En virtud del acuerdo firmado por Estados Unidos y los talibanes el 29 de febrero, todas las fuerzas extranjeras deben abandonar Afganistán en los próximos meses, a cambio de varias promesas de seguridad por parte de los insurgentes.

Las conversaciones debían comenzar en un principio el 10 de marzo, según el pacto. Pero se vieron entorpecidas debido a una situación política confusa en Kabul y al estancamiento en el proceso de intercambio de prisioneros.

El acuerdo entre Washington y los talibanes prevé la liberación de 5.000 insurgentes en manos del gobierno afgano y de 1.000 miembros de las fuerzas de seguridad en manos de los rebeldes.

Mientras, los enfrentamientos continuaron en el país, con ataques casi diarios de los talibanes contra las fuerzas de seguridad.

Desde la firma del acuerdo, murieron 3.500 soldados afganos, según el presidente Ghani, que añadió que igualmente fallecieron 775 civiles y 1.609 resultaron heridos.

– Tregua de tres días –

«Todos los muyaidines [combatientes talibanes] deben cesar cualquier operación contra el enemigo durante los tres días y noches del Aid al Adha», afirmó el martes el portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, en un comunicado.

Pero cualquier ataque del «enemigo» supondrá el uso de la fuerza por parte de los rebeldes, advirtió.

El gobierno afgano reaccionó poco después y ordenó a «todas las fuerzas de seguridad y de defensa que respeten el alto el fuego», declaró un portavoz del presidente Ghani, Sediq Sediqqi.

En cambio, añadió, estas deberán «tomar represalias si los talibanes atacan a nuestras fuerzas o a nuestro pueblo».

«Para demostrar el compromiso de nuestro gobierno con la paz, la República Islámica [de Afganistán] finalizará pronto de liberar a 5.000 prisioneros talibanes», afirmó con anterioridad el jefe del Estado en un discurso en el palacio presidencial.

Dijo que con este gesto esperaba «el inicio de negociaciones directas con los talibanes en una semana».

Ashraf Ghani exhortó además a los insurgentes a aceptar «un alto el fuego permanente y completo» durante el tiempo que duren las conversaciones destinadas a intentar poner fin a casi 19 años de guerra en Afganistán.
Fuente: AFP