Portugal se convirtió este miércoles en el primer país de la UE en recibir el visto bueno de la Comisión Europea a su plan de reactivación nacional, financiado con un empréstito común inédito en el bloque y destinado a superar las devastadoras consecuencias económicas de la pandemia. “Es el primer plan nacional respaldado por la Comisión, aquí en Portugal” declaró en Lisboa la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, antes de seguir viaje hacia Madrid este mismo miércoles, donde debe aprobar el plan español.
Portugal, que ostenta la presidencia semestral del Consejo Europeo, dio ejemplo en abril convirtiéndose en el primer país que presentó a Bruselas sus proyectos de inversión, incluidos en el megaplan europeo de reactivación poscovid de 750.000 millones de euros (unos 910.000 millones de dólares).
La presidenta de la Comisión agradeció también a Lisboa, por haber “desempeñado un papel crucial para hacer del mecanismo de reactivación una realidad”.
La mayor parte de los otros Estados miembros también han presentado sus planes e irán recibiendo la visita de Von der Leyen, quien este miércoles viajó por primera vez con el “pasaporte sanitario” europeo, que entrará oficialmente en vigor el 1 de julio.
Economías devastadas
Segunda etapa de su viaje, España será el segundo mayor benefactor de esos fondos europeos, sólo por detrás de Italia. Madrid recibirá 70.000 millones de euros (unos 85.000 millones de dólares) en subvenciones directas, y otros tantos millones en forma de préstamos, es decir un total de 140.000 millones de euros (USD 170.000 millones).
La presidenta de la Comisión viajará el jueves a Grecia y Dinamarca, y visitará Luxemburgo el viernes.
Portugal y España, “dos países del sur de Europa que en el pasado no se sentían acompañados por la perspectiva europea, ahora han notado un extraordinario respaldo y generosidad por parte de sus socios del norte”, señala a AFP Toni Roldán, director del centro de investigación de política económica EsadeEcPol en Madrid.
Un turista entra en un laboratorio para realizar una prueba de covid-19 en el aeropuerto de Palma de Mallorca, en España, el 7 de junio de 2021© AFP/Archivos Jaime Reina
Y es que el clima político en Europa ha cambiado para bien para España y Portugal, que durante la crisis de la deuda de 2011 sufrieron junto con Grecia los ataques de los llamados ‘países frugales’, irritados de tener que financiar los gastos de sus socios del sur de la UE, según ellos menos virtuosos en cuanto a finanzas.
España fue uno de los países más castigados por la primera ola de la pandemia del coronavirus, la primavera de 2020, mientras que Portugal vivió su peor momento a inicios de este año. Ambas economías, muy dependientes del turismo, se resintieron gravemente.
Y mientras persisten algunas dudas sobre las condiciones vinculadas a esos planes de reactivación, Toni Roldán reconoce que esperaba de España y Portugal “una mayor ambición reformista”, en particular en el sector educativo.
“Entiendo que para la Comisión es difícil en este entorno tan complicado, con el auge del populismo, todo el sufrimiento pospandémico… Es difícil exigir reformas muy profundas, pero al mismo tiempo es el mejor momento”, argumenta Roldán.
Transición ecológica-
En Lisboa, Von der Leyen visitó un centro pedagógico dedicado a las ciencias para ilustrar la voluntad de este país, que debe recibir 16.000 millones de euros (unos 19.000 millones de dólares) a fondo perdido, de invertir en la innovación y la educación.
El primer ministro portugués, el socialista António Costa, en Bruselas, el 14 de junio de 2021© POOL/AFP Francisco Seco
En Madrid, la responsable alemana será recibida por la tarde por el presidente del gobierno, el también socialista Pedro Sánchez, en la sede de Red Eléctrica de España (REE). Y es que la mayor parte de las inversiones del plan español (39%) se consagrará a la transición ecológica.
Para financiar estas inversiones, los países de la UE se pusieron de acuerdo sobre un mecanismo inédito que les permite emitir deuda de forma conjunta y cuyo proceso de ratificación se completó a final de mayo en los 27 Estados miembros.
La primera emisión de deuda, por una cantidad de 20.000 millones de euros, se realizó el martes y fue celebrada por Von der Leyen como “la mayor operación” de este tipo jamás realizada en Europa.
La Comisión prevé recaudar de aquí a final de año 100.000 millones de euros en títulos a largo plazo para financiar los planes nacionales de recuperación.