Al final de su catequesis de la audiencia general de esta mañana, Francisco recordó a las personas que perdieron la vida en el sudeste asiático a causa de las fuertes inundaciones que azotan esa zona desde el sábado pasado

Debora Donnini – Ciudad del Vaticano

Más de un centenar de personas murieron,  aunque el número de víctimas se actualiza constantemente, debido al ciclón Seroja, que azotó el Este de Indonesia y Timor Oriental con lluvias torrenciales, provocando el desbordamiento de ríos, corrimientos de tierra e inundaciones. Muchas carreteras quedaron bloqueadas y pueblos enteros están sumergidos en el barro. Se estima que cientos, quizá miles, fueron desplazados. Una situación dramática de la que habló el Papa al final de la audiencia general:

“Deseo asegurar mi recuerdo en la oración por las víctimas de las inundaciones que asolaron Indonesia y Timor Oriental en los últimos días. Que el Señor reciba a los fallecidos, consuele a sus familiares y sostenga a quienes perdieron sus hogares”