Ary Waldir Ramos Díaz – publicado el 29/07/22 – Aleteia

 Cuarto día. El Papa encuentra el clero de Canadá: «los pastores, que no se sientan superiores al Pueblo de Dios». Y advierte: «Atención con la idolatría de crear proyectos, sin Dios».

Durante su encuentro con el clero de Canadá en la catedral de Notre Dame de Quebec, el papa Francisco pidió otra vez este jueves, 28 de julio, perdón “por el mal que perpetraron algunos” de los “hijos” de la Iglesia contra los pueblos originarios.

Francisco habló de una Iglesia que “ha comenzado un nuevo camino”. Pero, señalando la “herida” aún abierta y causada por miembros de la Iglesia:

Pienso en particular en los abusos sexuales cometidos contra menores y personas vulnerables, crímenes que requieren acciones fuertes y una lucha irreversible”.

“Yo quisiera, junto con ustedes, pedir nuevamente perdón a todas las víctimas”, añadió en su encuentro con sacerdotes y diáconos, consagrados, seminaristas y agentes pastorales de Canadá.

El Papa ha pedido al clero canadiense que sea parte del proceso en acto de sanación y de reconciliación «con los hermanos y las hermanas indígenas”. 

El dolor y la vergüenza que experimentamos debe ser ocasión de conversión, ¡nunca más!”, expresó el 266º Sucesor de Pedro que realiza un peregrinaje penitencial para atender el dolor de los pueblos aborígenes abusados en las escuelas residenciales dirigidas por religiosos e instituciones católicas.

Alrededor de 150 mil niños de pueblos originarios canadienses fueron internados entre 1890 y 1997 en decenas de esas residencias escolares, donde sufrieron abusos físicos, psicológicos y sexuales.

No hay una cultura superior a otras

Asimismo, advirtió a la comunidad cristiana para que “no se deje contaminar nunca más por la idea de que existe una cultura superior a otras y que es legítimo usar medios de coacción contra los demás”.

El Papa pidió al clero mirar a su pasado e imitar a Monseñor de Laval (30 de abril de 1623 – 6 de mayo de 1708) que fue el Primer Obispo Prelado de Quebec y el fundador del Seminario de Quebec.

El Pontífice también rezó en la tumba del obispo misionero y protector de los indígenas de Canadá.

“Recuperemos el ardor de vuestro primer obispo, san François de Laval, que se enfrentó contra todos los que degradaban a los indígenas induciéndolos a consumir bebidas para engañarlos.

No permitamos que ninguna ideología enajene y confunda los estilos y las formas de vida de nuestros pueblos para intentar doblegarlos y dominarlos”, expresó.