El Prefecto del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, que llegó ayer a Rusia invitado por las autoridades, se reunió con el Hilarión y con representantes de la comunidad musulmana rusa. Hoy se reunirá con el viceministro de Asuntos Exteriores para Oriente Medio y los países africanos y el representante especial para la cooperación con los Estados islámicos.

Vatican News

El cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, visitó ayer Moscú por invitación del Gobierno de la Federación Rusa, expresada a través de la Embajada ante la Santa Sede. El cardenal -acompañado por monseñor Lucio Sembrano, funcionario del mismo Dicasterio, y monseñor Piotr Tarnowski, secretario de la Nunciatura Apostólica en Moscú- mantuvo ayer varios encuentros. Por la mañana, realizó una visita de cortesía al Metropolita Hilarión de la Iglesia Ortodoxa Rusa, seguida de una reunión con el muftí Ravil Gainutdin, presidente de la Dirección Espiritual de los musulmanes en Rusia. Por la tarde, Ayuso fue recibido por el muftí Albir Krganov, presidente de la Asamblea Espiritual de los musulmanes rusos.

Conversaciones sobre diálogo interreligioso y bien común

Un tono cordial caracterizó las distintas conversaciones cuyos temas principales fueron el diálogo interreligioso y la colaboración por el bien de la humanidad a la luz del Documento sobre la Fraternidad Humana, firmado en Abu Dhabi en febrero de 2019, y la encíclica del Papa Francisco Fratelli tutti. Por la tarde, Ayuso fue recibido por el arzobispo Paolo Pezzi en la catedral católica de la Inmaculada Concepción, donde se reunió con la comunidad católica y presidió la eucaristía.

Las citas de hoy

Hoy, 25 de noviembre, el cardenal se ha reunido con Mijail Bogdanov, viceministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa para Oriente Medio y los países africanos, y con el embajador Konstantin Shuvalov, representante especial del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa para la cooperación con los Estados islámicos. Con ellos, el director del Dicasterio trató la cuestión del respeto de los derechos de las minorías y, en particular, de la libertad religiosa.