El país convoca decenas de manifestaciones este viernes para celebrar la liberación de los últimos esclavos. Empresas como Nike y Twitter convierten el día en festivo.

Juneteenth es una de las fiestas más antiguas en Estados Unidos. El 19 de junio se conmemora la fecha en que los últimos esclavos afroamericanos de Galveston (Texas) se enteraron de que eran libres en 1865, dos años después de la Proclamación de Emancipación del presidente Abraham Lincoln. En general, las comunidades negras se reúnen a rezar, escuchar historias de sus antepasados y beber zumo de fresa, que simboliza la sangre derramada. Pero este viernes el ambiente que se respira no es festivo. En medio de la pandemia del coronavirus, que se ha ensañado con los afroamericanos, y tras semanas de masivas protestas raciales contra la violencia policial, está previsto que más de 275 eventos tengan lugar este fin de semana al grito de “la vida de los negros importa”. Varias empresas han dado libre este viernes a sus empleados a raíz de la fecha.

El Juneteenth —que en inglés mezcla la palabra junio con 19— no es un festivo nacional, aunque sí está reconocido como tal por 45 Estados y el Distrito de Columbia. La muerte del afroamericano George Floyd el 25 de mayo en Minneapolis ha reabierto la herida del racismo en EE UU y ha servido como antesala para esta conmemoración, para la que se esperan grandes manifestaciones de costa a costa, incluida Washington y Atlanta, “la meca negra” del país.

Las empresas también han afrontado la fecha de una manera diferente a la habitual. Nike, la NFL y Twitter, entre otras, han anunciado que le otorgarán un día libre pagado a sus empleados, no necesariamente este viernes. De una manera más simbólica, General Motors detendrá sus líneas de producción en EE UU y guardará silencio durante 8 minutos y 46 segundos, el tiempo que Floyd soportó la rodilla del policía Derek Chauvin clavada en su cuello.

Según dijo el presidente Donald Trump hace unos días en una entrevista a The Wall Street Journal, él hizo famoso el Juneteenth. El mandatario anunció la semana pasada que este viernes volvería a hacer campaña, con un mitin en Tulsa, Oklahoma. Además de las críticas que le llegaron por retomar los actos masivos en medio de una pandemia que ha causado más de 110.000 muertos en el país, donde no está controlada la curva, también recibió reproches por elegir el 19 de junio para hacerlo. Después de hablar con asesores afroamericanos, según contó el mandatario, decidió posponer la fecha para el sábado 20. “Hice algo bueno: hice a Juneteenth muy famoso”, afirmó Trump al periódico estadounidense. “En realidad es un evento importante, un momento importante. Pero nadie había oído hablar de eso”, agregó.

La ciudad que escogió el mandatario para su regreso también ha generado suspicacias por el momento sensible que vive la comunidad afroamericana. En 1921, Tulsa vivió uno de los peores episodios de violencia racista del siglo XX en Estados Unidos. Una turba blanca atacó 35 manzanas del distrito conocido como Black Wall Street, donde varias familias negras tenían exitosos negocios, destruyeron más de 1.200 hogares y mataron a unas 300 personas. Este viernes está previsto que el reverendo Al Sharpton, famoso por su defensa de los derechos civiles, y Tiffany Crutcher, la hermana del afroamericano muerto en manos de la policía en esa ciudad en 2016, ofrecerán una charla sobre las consecuencias de la discriminación racial en el Black Wall Street.
Fuente: elpais.com