Un oficial y un soldado son juzgados por homicidios por negligencia en Guinea Ecuatorial por las explosiones en un campo militar que causaron 107 muertos y 615 heridos en marzo en la capital económica Bata, anunció la fiscalía. El 7 de marzo, al menos tres explosiones devastaron los edificios del campo de Nkoa-NToma que albergaban a las fuerzas especiales y a los gendarmes y sus familias, y destruyeron o arrasaron innumerables casas en los barrios circundantes. Una quema mal controlada de los agricultores vecinos hizo estallar el arsenal de las instalaciones militares.
El teniente coronel Valentín Nzang Ega, jefe del campo, y el cabo José Antonio Obama Nsue, comparecen ante un tribunal militar por “homicidios, daños, incendio, negligencia, imprudencia sancionable que provocó muertes”, según la requisitoria leída el sábado por la noche en la radiotelevisión estatal por el fiscal militar Alejandro Mitogo.
“Requerimos una pena de 70 años de cárcel contra el acusado José Antonio Obama Nsue y 30 años contra el teniente coronel Valentín Nzang Ega”, dijo el magistrado.
El presidente Teodoro Obiang Nguema, al frente de este pequeño país de África central desde hace casi 42 años, anunció unos días después del drama la apertura de una investigación y acusó a los responsables del campo de “negligencias”.