El presidente Miguel Díaz-Canel acudió el jueves al empobrecido barrio de San Isidro, en el corazón de la Habana Vieja donde nació el contestatario Movimiento San Isidro (MSI), para reunirse con autoridades y líderes locales, informó la presidencia de Cuba. La visita de Díaz-Canel ocurre a un mes de inéditas manifestaciones del 11 de julio en 40 ciudades de la isla, que dejaron un muerto, decenas de heridos y cientos de detenidos, y a casi nueve meses de la protesta por libertad de expresión de 300 artistas e intelectuales ante el ministerio de Cultura.
“La conversación del Presidente Díaz-Canel se mueve entre presidentes de Consejo Popular, delegados, líderes comunitarios y religiosos, artistas, deportistas, jóvenes y representantes de Programas de Desarrollo Local involucrados en diversos proyectos”, señaló en Twitter la Presidencia de Cuba.
Los participantes del encuentro expusieron al mandatario sus problemas de trabajo y sus logros, así como proyectos locales vinculados a centros de educación superior, añadió la presidencia.
El encuentro del mandatario con decenas de líderes comunitarios se realiza en vísperas del cumpleaños 95 de fallecido líder de la revolución cubana Fidel Castro.
La entrada a este barrio, donde se acuartelaron integrantes de MSI para exigir la liberación del rapero Denis Solís en noviembre pasado, amaneció con visible presencia policial y media docena de camionetas tipo Van cerca del centro deportivo donde el presidente encabezó la reunión.
Solís estuvo en la cárcel hasta el 12 de julio pasado, cuando fue liberado por las autoridades.
La huelga de integrantes del MSI, un colectivo de artistas y universitarios, desencadenó el 27 de noviembre pasado una manifestación de 300 jóvenes frente al ministerio de Cultura para pedir libertad de expresión, convirtiéndose en la mayor protesta realizada hasta ese momento.
De acuerdo con el gobierno, varios de los integrantes de este movimiento están manejados y financiados desde el exterior.
A casi nueve meses, hay integrantes de MSI en la cárcel. El artista de performance, Luis Manuel Otero Alcántara permanece detenido desde 11 de julio pasado, mientras que Maykel Osorbo, coautor de la polémica canción “Patria y Vida”, está preso desde mayo acusado de resistencia, desacato y atentado.
Otros integrantes de este movimiento han salido del país o frecuentemente denuncian que son impedidos de salir de sus casas y se les restringe el acceso a internet.