Cuba acusó este jueves de «agresión» al Senado de Estados Unidos por habilitar a gobierno de Joe Biden a brindar acceso a internet a los cubanos, para sortear un eventual apagón digital del gobierno. “Denuncio agresión del Senado de EEUU mediante enmienda sobre Internet en Cuba, que contribuye a lucrativo negocio de maquinaria política-subversiva en Florida”, señaló el canciller Bruno Rodríguez en Twitter.
Rodríguez destacó que “el bloqueo” estadounidense, recrudecido bajo las administraciones de Donald Trump y de Biden, “es el obstáculo fundamental al acceso libre y soberano del pueblo cubano a Internet. EliminaElBloqueo”, anotó.
El Senado de Estados Unidos aprobó el martes una enmienda del senador cubano-estadounidense, Marco Rubio (republicano por Florida), que crearía un fondo destinado a desarrollar y desplegar la tecnología ya existente con el objetivo de proveer de internet a los cubanos.
En esa misma línea, los departamentos del Tesoro y el Comercio de Estados Unidos emitieron el miércoles una hoja informativa que detalla los pasos para las concesiones de licencias para los servicios de internet y telecomunicaciones relacionados con Cuba.
Durante las históricas protestas que sacudieron a la isla el 11 y 12 de julio, el gobierno cubano cortó aplicaciones y servicios de conexión durante unos cinco días. El presidente Joe Biden anunció entonces que su gobierno estudiaba cómo podía restaurar la conectividad.
A sus declaraciones, siguieron las de Rubio y las del gobernador de Florida, Ron DeSantis, quienes propusieron implementar satélites, globos y puntos de acceso en alta mar para brindar a los cubanos una conectividad sin restricciones.
Como candidato, Biden se había mostrado afín a levantar las restricciones sobre las remesas, segunda fuente de divisas de Cuba después de la exportación de servicios médicos.
Pero, lejos de revertir esa y otras sanciones de Trump, el mandatario estadounidense se ha sumado a la política de recrudecimiento del embargo, vigente desde 1962.
Trump, que llegó al poder en 2017, borró el acercamiento a la isla que había propiciado desde 2015 el expresidente demócrata Barack Obama, de quien Biden fue vicepresidente.