En el momento de los saludos a los fieles de lengua francesa en la audiencia general de este 11 de agosto, el Santo Padre recordó con profundo dolor al padre Olivier Maire, de 60 años, superior provincial de la Congregación de los Misioneros de Montfort, que fue asesinado el 9 de agosto en la región francesa de Vendée por un hombre con trastornos psiquiátricos al que la comunidad religiosa había dado hospitalidad.

Ciudad del Vaticano

«Con gran dolor recibí la noticia del asesinato del padre Olivier Maire. Envío mis condolencias a la comunidad religiosa de los monfortianos de Saint-laurent-sur-Sèvre, en Vendée, a su familia y a todos los católicos de Francia», fueron las primeras palabras del Papa Francisco, (pronunciadas en al momento de los saludos a los fieles de lengua francesa, en su Audiencia General de hoy) recordando lo sucedido en la noche del domingo al lunes pasado, cuando Emmanuel Abayisenga, ruandés de origen, que sufre trastornos psiquiátricos (y que fue puesto bajo vigilancia por el incendio de hace un año en la catedral de Nantes) mató al padre Olivier Maire, superior provincial de la Congregación de los Misioneros de Montfort en Saint-Laurent-sur-Sèvre, en Vendée, al oeste de Francia.

Asimismo, el Papa aseguró a todos sus oraciones y su cercanía espiritual a la vez que impartió su bendición.

Por otra parte, la investigación, que excluye cualquier tipo de móvil terrorista, sigue su curso y confirma tanto el estado «psicológicamente inestable» del asesino, que se encuentra ahora en un centro psiquiátrico, como la muerte violenta del religioso, hecho que aumenta aún más la inmensa tristeza de toda su Congregación y de los religiosos de Francia, que han mostrado inmediatamente su solidaridad con la familia del sacerdote y con el país.